sábado, noviembre 19, 2005

Estoy de regreso

Fecha: 19 de noviembre, 2005
Distancia (km): 10 Kms
Paso (min/km): 6’09”
FCP (puls/min):
Ruta: Tinajas-Estero del Soldado
Clima: Soleado, fresco
Divagaciones:
Es curioso, en mi última divagación comentaba sobre las lesiones, ese mismo día sentí una fuerte punzada en la parte baja de la espalda. ¿Qué hice?
Bueno, siempre le hago mucho caso a mi cuerpo, si siento un dolor lo tomó como un mensaje de mi cuerpo avisándome de que hay algo mal. Así que inmediatamente dejo de correr y consulto los libros que tengo y el Internet para ver que tipo de lesión tengo y que debo hacer. Si cuando decido volver a correr el dolor continua entonces voy con el Rigo (mi ortopedista de confianza).
En esta ocasión lo que encontré es que el problema se debía a no tener fuertes los músculos abdominales, por lo que todo el trabajo de mantener la posición del tronco cae en la espalda, en especial en la parte baja. Esto no me agradó, mi opinión de las abdominales es que son abominables. Como sea, decidí no correr por algunos días. Así que programé mi siguiente corrida para el siguiente viernes, en Monterrey. Por cuestiones de trabajo viajo frecuentemente a esa ciudad, he tomado como costumbre llegar el Novotel en la colonia Valle Oriente, en parte porqué hay un parque muy bueno para correr. Pero en esta ocasión no hubo corrida.
Puse todo el equipo para correr en la maleta, pero decidí que los zapatos para correr los llevaría puestos, para no hacer más bulto. Cuando me estaba registrando en el hotel, vi mis pies, llevaba mis zapatos de diario.
En este viaje además de las cuestiones de trabajo, lo iba a aprovechar para Mariana, mi hija. Principalmente para ver algunas de las opciones que había ella visto para vivir el próximo semestre y traerla de regreso a Guaymas. Me dijo que solo iba a llevar una maleta, fue cierto, pero hay que ver que maleta, un sarcófago. El sábado viajamos de regreso a Guaymas
¿Qué creen que pasó cuando cargué la “maletita” de Mariana al llegar a casa?, en efecto, me entró un dolor de espalda que casi me tumba. Así que decidí extender mi descanso una semana más.
El siguiente fin de semana decidimos ir toda la familia a Tucson, Guille, mi hijo, nos advirtió que requería todo un guardarropa nuevo, lo que era realmente cierto. Yo seguí mi tradicional táctica, me tumbe en los asientos que están en la parte media del Mall, con mis revistas y mp3, y me volví el punto de reunión. Cada que alguien compraba algo lo llevaban donde estaba yo y me dejaban las bolsas. Estuvo como para hacer un registro fotográfico de cómo me fui rodeando de bolsas.
¿Quién creen que cargó las bolsas al carro?, en efecto yo.
¿Qué creen que sucedió?, en efecto me volvió a doler la espalda.
¿Qué creen que decidí?, obviamente extender el reposo, pero el lunes saque cita con el Rigo.
Cuando le platique con detalle mis desventuras de las últimas 3 semanas, su comentario fue contundente: “mas que necesitar un ortopedista lo que necesitas es quedarte todo un fin de semana en casa”.
¿Qué creen que encontró?
Dos cosas, primero que tengo la pierna derecha algunos centímetros más corta que la izquierda, lo cual no es problema ya que mi cuerpo lo ha compensado bien. Segundo, tengo lastimados los ligamentos de la parte baja de la espalda.
¿Qué creen que me indicó?
En efecto, hacer abominables, perdón, abdominales. Además de una serie de indicaciones de cómo debo cargar cosas de aquí en adelante para no poner el peso en la espalda. Me dio un anti-inflamatorio y me dijo que en unos días podría volver a correr.
Así que hoy me levanté agarré el carro y me fui a Tinajas, al inicio del camino nuevo a San Carlos y corrí 10 kms. Estuvo rico, obviamente en 3 semanas perdí bastante condición, pero me fue mejor de lo que esperaba. El clima estuvo ideal y el paisaje formidable. Pero lo principal, la espalda no me molestó.
¡YA ESTOY DE REGRESO!

1 comentario:

Tio Joe dijo...

O sea... ¿abdominales? Siempre he sido pésimo para las abdominales...