viernes, julio 24, 2026

Las aves son muy listas

 Carrerita de martes 21 de julio.

Carrerita de viernes 24 de julio.

El día de hoy la corrida estuvo my pesada, la humedad estaba muy alta, me costó mantenermo dentro de la zona de frecuancia cardiaca, pero a fin cuentas la disfrute mucho.

Sigo pensando mucho sobre las capacidades cognitivas de los animales, yo, como todos los de migeneración crecimos con el concepto de que los animales son máquinas de respuestas instintivas.

Yo la verda creo que eso es muy falso, y en las aves es más que claro de que son muy capaces.

Un muy buen ejemplo aquí en el desierto de Sonora es el Correcaminos Mayor (Geococcyx californianus). Recuerdo una vez en mi vida haberme sentido ser “Willy” el Coyote persiguiendo al correcaminos. Fue en San José del Cabo, en Baja California Su, en 1991. Me habían invitado a participar en un proyecto para el ordenamiento ecológico de Los Cabos. Era un lugar totalmente distinto al Municipio de Los Cabos actual. Junto al hotel donde se llevaba a cabo la reunión, había un área en la que se comenzaba a desarrollar un proyecto residencial. Así que había calles adoquinadas, pero ninguna casa. Ideal para correr, y yo había llevado mis shorts y zapatos para correr. Me levanté temprano una mañana, salí solo y comencé a correr. No creo que llevara un kilómetro cuando, al dar una vuelta, me encontré con un correcaminos. Por varios metros él corrió frente a mí.

Bueno, pues este pájaro, que todo el mundo recuerda por las caricaturas, es un gran estratega para el uso de su ambiente. Para comenzar, muestran una gran capacidad cognitiva para aprender sobre las estructuras humanas y cómo sacarles provecho. Por ejemplo, el asfalto es un lugar ideal para la termorregulación de los reptiles, la presa favorita de los correcaminos. Así que sus estrategias de caza incluyen los caminos asfaltados en la hora en que los reptiles requieren termorregularse. Pero eso se complementa con la capacidad de asociar la actividad humana con el peligro. Se ha demostrado estadísticamente que hay una relación negativa entre la intensidad del tráfico del camino y su uso por los correcaminos. Asocian el nivel de uso del camino con un incremento en el riesgo; de esa manera, modifican en forma activa su rango de hogar protegiendo su seguridad.

Finalmente, su cortejo es una negociación, el macho le lleva a la hembra una presa de regalo. La hembra evalúa la calidad de la presa y, por tanto, del proveedor; si esto la convence, acepta la cópula; si no, la rechaza.

Bueno, pero si se va a hablar de aprendizaje en aves de la región, no puede faltar el Cuervo Común, del que ya hablamos cuando platicamos de los juegos. El cuervo tiene una gran plasticidad; lo encontramos desde las dunas de arena del desierto de Altar hasta las islas del Golfo de California. Para poder usar tan diversos ambientes, estas aves deben tener la capacidad de evaluar de forma consciente eventualidades de estos ambientes. Un ejemplo es cómo evalúan el comportamiento de otros animales. Así los aullidos y movimientos de coyotes, también de tejones, con la disponibilidad de carroña. Pero no solo es que siga a los coyotes para aprovechar los restos de las presas de estos animales, muchas veces alertan de la presencia de las presas por vocalizaciones, algunas veces inclusive los guían. De esta manera obtienen grandes recompensas alimenticias. También en las zonas urbanas de las costas del desierto, cómo Guaymas, estas aves integran la actividad humana en su beneficio. Uno piensa que los humanos estudian a las aves, aquí es al revés, los cuervos tienen bien estudiados los horarios de las congeladoras y de los pescadores. Tienen determinado cronométricamente el momento del desembarco de las embarcaciones, aprovechando la situación para tener unos buenos banquetes.

Pero además de esto se ha visto que los cuervos no solo aprenden, son grandes maestros. La información de fuentes de agua o alimento, que en el desierto pueden desaparecer en cuestión de semanas, los ciervos adultos les enseñan a los juveniles la ubicación de estas fuentes.

Bueno, pasemos ahora a estudios de aves en situaciones controladas, comencemos con el Pinzón Cebra (Taeniopygia guttata), ave común en Australia. En las primeras pruebas evaluaron su capacidad para variar su patrones de vuelo y obtener la mayor eficiencia. El Pinzón Cebra vuela alternando aleteos rápidos con fases de ala pegada al cuerpo, lo que llaman flap-bounding. En estos experimentos se le ponían diferentes pruebas de vuelo a los pinzones, a los que se les habían colocado sensores, no invasivos, en articulaciones y el cuerpo del ave. Con la información de estos sensores los investigadores podían determinar con gran exactitud los gastos energéticos del vuelo de los pinzones. Lo que encontraron es que estas aves ajustaban los patrones de aleteos y alas pegadas para tener el menor costo energético en cada prueba. No sólo eso, si se les dejaba de presentar alguna prueba en específico por meses, en el momento en que se les volvía a presentar, usaban el patrón de vuelo más eficiente inmediatamente, lo recordaban claramente.

Pero otra prueba me llamó más la atención. Los investigadores les presentaban un sonido neutro, un clic, a los pinzones, asociado a ponerles comida. Como era de esperar, por condicionamiento clásico, las aves asociaron el clic a la presencia de alimento. Posteriormente, los investigadores analizaron la sintaxis y las secuencias de sílabas del canto de los pinzones, identificando cuáles eran las menos frecuentes. Ya que identificaron esas secuencias “raras”, las comenzaron a usar. Lo que hacían era que cada vez que los pinzones usaban la secuencia “rara”, generaban el clic de la comida. Rápidamente los pinzones aprendieron esta asociación y comenzaron a usar con mayor frecuencia las secuencias “raras”, obteniendo más alimento.

Otro caso interesante es el Carbonero Común (Parus major), pequeña ave muy común en Europa oriental y Medio Oriente. Esta ave tiene un patrón de movimiento muy particular de las alas, rápido, espasmódico y vibratorio; se lo llama wing-fluttering. En los juveniles, este movimiento lo utilizan al sentir la llegada de sus padres al nido, es su forma de pedir alimento. El comportamiento se refuerza al recibir comida. Pero esto se transforma al llegar a adultos, uno esperaría que desapareciera la señal, pero no, se desacopla de la función original para adquirir un nuevo significado. Por ejemplo, el cuidado de la cría lo comparte la pareja de padres, el nido de los carboneros es un hoyo en el tronco de un árbol con un entrada muy estrecha. Por el que no cabrían al mismo tiempo los dos padres. Si se encuentran al mismo tiempo en la entrada, uno de ellos, generalmente se posa en una rama, mira fijamente a la pareja y realiza el wing-fluttering, pero ahora no significa “DAME DE COMER”, su nuevo significado es “PASE USTED”. De esa manera pasa el macho y cuando haya espacio lo hará la hembra. Una señal cuyo significado original se realizaba de forma condicionada, al crecer no se pierde la ave la aprovecha para ser utilizada en un nuevo contexto, diferente al original.

Así que las aves son bastante listas.


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