viernes, abril 24, 2026

¿Hablas canino?

 Correr/Caminar de martes 21 de abril

Correr/Caminar de viernes 24 de abril



Ahí la llevo, ya con las corridas de esta semana, aún alternando correr y caminar, me he sentido bien, para la próxima semana regresaré a las rutas completas.

La semana pasada platicábamos del uso de las vocalizaciones de los coyotes para la coordinación entre ellos y la conveniencia de armar relajo. Eso me puso a pensar que nuestro lenguaje no es tan exclusivo como creemos, deja te explico.

Es obvio que para los cánidos, no solo los coyotes, la comunicación acústica es importante; cumple varias funciones. Los aullidos anuncian la propiedad de un territorio por una jauría, pero, además, como mencionamos para el caso del coyote, sirven como medio de cohesión y coordinación, de identificación individual.

Pero esto muestra cosas interesantes, no son simples aullidos o ladridos. Para que funcione lo que acabo de mencionar es obvio que tienen un medio de comunicación complejo, la combinación de ladridos cortos, aullidos largos y gruñidos de baja frecuencia, su uso y combinaciones tienen una estructura que les permite compartir información compleja. Pero además también tienen sintaxis; las modulaciones en la intensidad de los aullidos transmiten variaciones en excitación o amenaza.

Obviamente, para manejar algo que es complejo, primero hay que aprenderlo. Los cachorros aprenden a modular sus aullidos escuchando a los adultos, además, se autoescuchan y con ellos van aprendiendo a modular sus sonidos. Pero si se mantienen aislados de jóvenes, sin escuchar a los adultos, posteriormente tendrán problemas para poder comunicarse.

Pero con esto, el aprender imitando a los adultos de su jauría, causa algo muy interesante, hay diferencias entre las distintas jaurías, hay diferencias culturales. Estudios muestran que los coyotes del desierto de Sonora muestran variaciones considerables en la frecuencia de sus aullidos al compararse con coyotes que viven en bosques.

Lo mismo encontramos para los lobos, al tener tan amplia distribución tenemos varias subespecies, de esta forma, la subespecie del lobo gris mexicano (Canis lupus baileyi), pequeña y adaptada a terrenos accidentados, tiene aullidos con estructura armónica diferente a la de los lobos que viven en espacios más abiertos.

Para mí lo interesante es que la comunicación acústica en los canidos, la forma en que usan ladridos, gruñidos y aullidos, su lenguaje, tiene similitudes con nuestro lenguaje.

Primero, aprendizaje, en ambos hay una atención selectiva de los infantes a los sonidos del lenguaje, y la autoescucha de los primeros intentos, en nuestro caso les decimos balbuceos, y hay una ventana de tiempo en la que se puede aprender.

Segundo, estructura, variaciones en ritmo y entonación causan que varíe la información.

Así que la próxima vez que escuches a tus perros aullar, pregúntate, ¿qué estarán diciendo?


viernes, abril 17, 2026

Para sobrevivir más vale hacer mucho relajo

 Carrerita 14 de abril

Carrerita 17 de abril



Ahora sí el mote de carrerita va muy bien, sigo en el proceso de recuperación, así que más que corridas esta semana fueron caminatas alternadas con corridas, pero al menos ya regresé al asfalto.

Yo sigo “ciclado” en la comunicación con los animales. La semana pasada el tema fue la comunicación mediante mensajes con vibraciones en el suelo; hoy ya divagué sobre algo que nos suena más común: la comunicación mediante sonidos en el aire. Para nosotros es la forma principal de comunicación. Pero para muchos otros animales también.

Aquí en el desierto de Sonora alguien que aprovecha muy bien de este medio para comunicarse es el Coyote (Canis latrans). Para comenzar, pensarás que al ser un canino, sus aullidos serán como los de los perros, parientes cercanos, pero no. En el desierto de Sonora, el aire seco disipa rápidamente las frecuencias altas, por ello el aullido de los coyotes es en frecuencias bajas, por lo que puede viajar mayores distancias. Esto es importante, para un animal gregario que caza en grupo es muy importante poder saber dónde está cada quien. Aquí lo importante es eso, cada quien, es decir, saber quién es el que está en cada lugar. Así como en los humanos cada quien tiene sus habilidades y defectos, igual pasa con los coyotes (bueno, con cualquier individuo, sin importar especie). Por ello, cada coyote tiene su firma acústica, cada quien tiene su frecuencia y modulación individual. Así que los miembros de la jauría saben quién es el que está en cada lugar.

Así que la caza en grupo la tienen muy bien coordinada

Pero los coyotes tienen otros trucos, el que se me hace más interesante es sus…¿aullidos?

Estos son complejos, una mezcla de ladridos rápidos y aullidos, debido a la rápidez y variedad del relajo que causan un par de coyotes pueden aparentar que son tres veces más. De esta manera pueden convencer a enemigos, ya sean otros coyotes u otros animales, como nosotros, de que hay muchos más miembros de la jauría de los que en realidad hay.

O sea, muchas veces más vale hacer mucho relajo, aunque no haya muchos en el reventón.


viernes, abril 10, 2026

Telegrafista del desierto

 Sigo con mis terapias en la alberca para recuperarme de la lesión de la pantorrilla, hoy me tocó “correr” en la alberca. Con uno de esos fídeos de espuma entre los brazos como flotador hacer el movimiento de correr sin tocar el fondo. Para nada el placer de correr de verdad, pero me sirvió para ponerme a divagar.

De seguro has escuchado que los elefantes escuchan por el suelo. Producen infrasonidos, como se les llama, ya que están fuera de nuestro rango de detección, y se transmiten muy bien por el suelo. En sus pies tienen unos corpusculos, llamados de Pacini, con los que perciben estos sónidos. Tienen grandes conversaciones de las que nosotros, los humanos, ni nos enteramos.

Per resulta que los elefantes no son un caso extraordinario. A partir de que se encontró la transmisión de sonidos transmitidos por el suelo como medio de comunicación en elefantes, se comenzaron a encontrar muchos otros casos.

En el desierto de Sonora tenemos varios ejemplos, entre ellos la rata canguro (Dipodomys merriami).

El nombre común de estos roedores proviene de que sus patas traseras son varias veces más grandes que las delanteras y se mueven a saltos. Pero sus potentes extremidades posteriores les sirven para algo más que brincar.

La rata canguro es un animal nocturno, solitario, altamente territorialista. Defienden un territorio extenso para tener control de las semillas, su principal alimento. En la noche del desierto, la comunicación visual y por sonidos aéreos no sería muy eficiente, así que han recurrido a los sonidos transmitidos por el suelo.

Para eso usan sus patas traseras como baquetas de tambor, literalmente tamborileando sobre el piso. Este tamborileo lo detectan las otras ratas canguro a bastante distancia, con lo que las confrontaciones se evitan.

Pero los tamborileos no son constantes, varían en frecuencia, intensidad y duración, de forma que cada rata tiene su “firma”.

Esto es muy importante, en un ambiente con recursos limitados siempre es muy bueno saber quiénes son tus vecinos. Una rata en su territorio recibirá los tamborileos de sus vecinas. A los que identificará por su firma acústica, esto es lo que llaman el “querido enemigo”. No son amigos, pero ya saben quién es y cómo se comporta y hasta dónde llega. Así que su presencia no les preocupa, pero cuando detectan una firma nueva se ponen en guardia, pendientes de los movimientos de ese nuevo personaje en su alrededor, para que apenas se acerque al territorio le pongan el alto.

Pero no solo se comunican con las otras ratas canguro, hay otros personajes a los que les conviene mandarles mensajes, en especial a sus predadores. Especialmente las serpientes.

Obviamente, a las serpientes, estando sobre el suelo todo el tiempo, sienten sus vibraciones, esto lo aprovecha la rata canguro. Cuando percibe la presencia de una serpiente, comienza a tamborilear. Haz de cuenta de que le está mandando un telegrama, “SÉ QUE ESTÁS AHÍ Y ESTOY ALERTA”. Para un predador que basa su caza en la emboscada sorpresa, este mensaje muchas veces es suficiente para que desista en su intento.

Así que a la rata canguro me la imagino como un telegrafista, mandando mensajes con golpes de sus patas traseras.


viernes, abril 03, 2026

Con el pecho henchido de orgullo

 Pues me voy a tomar varias semanas de reposo para recuperarme de la pantorrilla, lo que no quiere decir que estaré de flojo, estaré haciendo ejercicios en la alberca, aprovechando que ya esta el clima ideal para hacerlo.

La actividad de hoy fue “correr” en la alberca, con churro de esos de espuma que venden en los súper en verano entre los brazos, para flotar y simular correr sin tocar el fondo. Pensé que me iba a aburrir, pero acabé divagando.



Me acordé de la Fragata Magnífica (Fregata magnificens). La fragata es un ave muy singular por muchos aspectos. Para comenzar, no tiene un plumaje impermeable, por lo que si cae al agua está perdida, no puede emprender de nuevo el vuelo, pero depende totalmente de los recursos marinos para su alimentación. Por ello se especializó para una vida exclusivamente aérea. Para comenzar, la relación entre su peso y la superficie de sus alas es de las más bajas entre todas las aves; además, la forma de estas alas, largas y angulares, les permite tener una gran capacidad de planeo y maniobrabilidad. Pueden durar horas en el aire, prácticamente sin gastos de energía; tan es así que duermen mientras vuelan. No es que se queden dormidas en la inconsciencia en el aire. No me suena que esto sea una buena estrategia: alternan los hemisferios cerebrales; mientras uno duerme, el otro está alerta.

¿Cómo un animal que depende 100% de los recursos marinos está adaptado para permanecer en el aire la mayor parte de su vida?

La verdad es que sí suena un poco incongruente, pero la fragata lo resuelve muy bien, con ayuda de su pico. Este es muy largo y robusto, terminando en un gancho en la punta. Esto le permite hacer vuelos a ras de agua para hacer una captura precisa de peces que estén muy cerca de la superficie. Pero si esto fuera lo único, la verdad no sería suficiente y sería muy riesgoso, piensa, tendría que estar volando con mucha frecuencia a ras de agua, y si llegase a caer en el agua, pues se acabó todo, no podría emprender el vuelo, así que preguntémonos…

Un ave que tiene una gran capacidad de planeación y maniobrabilidad en el aire, ¿cómo puede aprovechar un pico largo, robusto y ganchudo?

Pues fregando a otras aves, así que la fragata está adaptada para eso, molestar a otras aves mientras vuelan. Un ave estresada durante su vuelo, si trae una presa la soltará, si no trae presa regurgitará lo que lleva en el estómago. Cuando pasa esto, la fragata maniobra para atrapar lo que suelte la víctima antes de que llegue al agua. Así que es una pirata de los aires costeros. Por cierto, muy eficiente, es común verla fregarse a una gran variedad de aves para alimentarse, en la cercanía de las islas los pobres bobos patas azules son sus principales “clientes”, pero en las costas se friega a quien tiene a la mano, aquí en Miramar me ha tocado verlas fregando gaviotas y otras aves.

Pero no todo en la vida es dulzura, por más adaptada para vivir en los aires, en algún momento tiene que dejarlos, especialmente para reproducirse. Un ave de patas cortas con alas grandes tiene que buscar lugares altos para posarse, donde pueda aprovechar las corrientes de aire para poder despegar. Un lugar muy adecuado son las copas de los manglares, pero otros matorrales costeros le pueden servir, lo importante es que haya corrientes verticales de aire para que les ayude a levantar el vuelo.

Bueno, pero la fragata es muy conocida por su rito de apareamiento, literalmente un espectáculo audiovisual.

Los machos tienen en el pecho un saco gular, el que no es muy evidente fuera de la época de apareamiento, poco visible, naranja o amarillo. Pero de diciembre a abril, época de cortejo, cambia radicalmente, no solo es que sea de un color rojo vivo, es que lo infla como un verdadero globo. Los machos se congregan donde pueden ser muy vistos, en las copas de los manglares o de arbustos con condiciones adecuadas e inflan sus sacos guláres, todo un espectáculo visual. Pero eso no es todo, mientras muestran sus sacos, hacen vibrar intensamente sus alas, comienzan a golpear y castañear sus picos, haciendo ruidos de tamborileos fuertes. Algo importante es que el saco gular inflado no solo sirve como un atractivo visual, sino que también funciona como una caja de resonancia, amplificando el sonido. El espectáculo requiere una gran coordinación, que implica una capacidad cognitiva. Además, recuerda que los pigmentos rojos en las aves provienen de carotenoides, que las aves no sintetizan, por lo que dependen de su alimento. Así que el espectáculo del macho es una señal honesta, donde muestra su vigor y salud. Lo que atrae a las hembras.

La hembra selecciona con base en el espectáculo al macho para aparearse. Lo primero es hacer el nido, el macho se encarga de buscar el material y la hembra de armarlo. Lo complicado es juntar el material, el pico de la fragata no sirve para trozar ramas, así que el macho recolecta el material del suelo, o lo roba, y se lo entrega a la hembra. 

El nido es plano o ligeramente cóncavo; la hembra deposita un solo huevo. Ya que este eclosiona, los padres comparten el cuidado por cerca de cuatro meses, después de esto, el macho abandona el nido. La hembra se encarga del cuidado y la alimentación sola por varios meses más. Debido a esto, la hembra se reproduce solo una vez cada dos años, mientras que el macho no falla en dar su espectáculo anualmente, con el pecho henchido de orgullo.