viernes, marzo 27, 2026

Experto en arquitectura sustentable

 Carrerita de martes 24 de marzo.

Carrerita de viernes 27 de marzo.

Pues sigo sin recuperarme, el martes corrí 6 km, sin problemas, sentí que ya la había librado, pero en la carrera de hoy, que pensaba correr 6 km volvió la molestia, en el km 3 sentí un piquete en la pantorrilla y mejor dejé de correr, así que tuve que caminar un poco más de 3 kms.

Hoy, mientras caminaba de regreso, me acordé de la rata nopalera (Neotoma albigula). Los machos de esta especie construyen verdaderas fortificaciones, montículos inexpugnables que les sirven de refugio, señales de estatus, por ello, también, un mensaje importante para el cortejo, y muestran una capacidad cognitiva.

El macho mide como máximo 30 cm y estos montículos pueden medir hasta tres metros de diámetro y uno de alto. Realmente una gran labor para este animal. No son simples nidos de paso; pueden ser ocupadas y ampliadas por décadas, pudiendo ser una importante herencia patrimonial.

Para su construcción, el macho no acumula materiales según disponibilidad y muestra una gran selectividad. El material principal son segmentos de chollas y nopales, que, debido a sus espinas, deben tener gran habilidad para transportar y acomodar en el montículo. Con esto forma barreas de espinas que mantienen a raya a coyotes, zorros y otros predadores.

Para cimentar bien los materiales, usa su orina, que, al secarse, forma una sustancia similar al alquitrán.

Ya para manejar estos materiales debe tener una capacidad cognitiva de consideración, pero eso no es todo. Un factor importante es el toque personal que le da cada macho. Esto lo consigue mediante objetos que usa para decorar los montículos. Buscan materiales que destaquen; el color y el brillo son características que les llaman la atención. Es frecuente que usen huesos blanqueados por el sol, pero muchos objetos de origen humano les gustan mucho. No es raro encontrar llaves, monedas, fragmentos de vidrio y hasta de joyería.

Si un macho va acarreando material para su montículo y en el camino encuentra algo, lo llama para usar de adorno; deja el material que llevaba para en su lugar llevar el adorno. Esto causó el mito de que estas ratas son comerciantes, que se llevan el adorno dejando algo a cambio.

Los etólogos, científicos que estudian el comportamiento animal, tienen un término para definir cuándo algún elemento o comportamiento es una manifestación clara de una característica ventajosa: le dicen señal honesta. Estos montículos son señales honestas, ya que muestran claramente que su dueño tiene tres características importantes. Primero,  gran capacidad de alimentarse, ya que tiene la energía para haber transportado materiales, sobreviviendo en el proceso. Segundo, domina un territorio, ya que controla los materiales disponibles y, además, evita que otro macho se los robe. Finalmente, una gran capacidad cognitiva: son los suficientemente listos como para poder transportar, manipular y seleccionar el sitio indicado para acomodar cada uno de los materiales que usa en el montículo.

La rata nopalera es predominantemente solitaria; los machos defienden activamente sus montículos todo el tiempo, con excepción de la época de reproducción. La orina, que uso para cimentar el montículo, sirve como una señal de ocupación y estatus. Esto atrae a las hembras, pero además las hembras evalúan los montículos, no solo el tamaño y los adornos, que ya vimos que son una señal honesta, sino también la calidad del montículo como refugio para las crías, no solo por su calidad de seguridad, sino también por la distribución de espacios que ofrezcan microclimas contra las condiciones adversas del ambiente del desierto, en especial para las altas temperaturas del verano. 

Así que el macho debe ser no solo un gran arquitecto, sino también un experto en diseño sustentable, capaz de mantener el confort de la residencia sin un consumo extra de energía.

Todo eso requiere una gran habilidad.

viernes, marzo 13, 2026

¿Por qué las cachoras hacen "lagartijas"?

 Bueno, pues, una semana sin correr, reposo para que mi pantorrilla se recupere, 2 semanas, apenas se cumple la primera.


Pero, aún así, sigo divagando.



Yo creo que uno de los primeros ejercicios que a uno le enseñan es la “lagartija”, al menos en México así les decimos, el ponerse en el suelo, boca abajo, y levantar el cuerpo con los brazos, dejando las piernas completamente estiradas.

A mí, la verdad, nunca me gustaron; escuchaba que había que hacer “lagartijas” y me molestaba. Hasta desagrado le tenía a esos pobres animalitos.

Esto se acabó cuando un día, en la casa de Niño Jesús, me encontré a una lagartija haciendo lagartijas en una barda. Fue un momento de descubrimiento; entendí de dónde venía el nombre del ejercicio.

Ahora, por qué las lagartijas hacen lagartijas…

Aquí en Sonora a las lagartijas les decimos cachoras y un buen ejemplo de por qué las cachoras hacen “lagartijas” es el Lagarto Espinoso del Desierto (Sceloporus magister), que es un chacharón, es decir, tiene un buen tamaño.

A mí estos lagartos me caen muy bien. Es común encontrarlos en los alrededores de la casa. Es más, es muy común verlas en la barda de la casa en mayo y junio, antes de que comiencen las lluvias de verano.

Como te decía, estos animales son grandes, esto no es solo por cuestiones defensivas, su cuerpo es un tablero de señales. Su morfología integra estructuras y patrones de coloración que usa para comunicarse. Recuerda que los reptiles son tetracrómicos, así que su despliegue de colores es mayor del que nosotros podemos ver.

Dentro de estas estructuras, lo primero que llama la atención son sus escamas, de ahí su nombre. Tiene dorsales y laterales que terminan en espinas prominentes. Esto puede hacer que tenga una apariencia intimidante para otros lagartos, lo cual es importante para mantener su territorio.

Sus patrones de color, variando entre amarillentos y marrones, se distribuyen en líneas delgadas que se extienden desde el ojo y la boca al cuello, con una mancha triangular oscura a los lados del cuello.

Los machos tienen una banda longitudinal en la espalda que puede variar entre púrpura, rojo o negro. En la parte inferior, en el cuello y el vientre, tienen parches de color azul intenso. La coloración es muy importante; muchos de estos pigmentos provienen de carotenos, que los lagartos no producen, así que dependen de su alimentación. Así que la coloración es una señal honesta de aptitud.

Las hembras tienen una coloración más discreta, pero cuando están grávidas desarrollan una coloración naranja rojiza en la cabeza.

Bueno, ¿pero por qué hacen “lagartijas” estos cachorones?

Es una buena pregunta. El lagarto espinoso es un predador; se alimenta de insectos. Para acecharlos, le conviene estar quieto, así que debe haber una buena razón para que se mueva.

Las “lagartijas”, movimientos rítmicos arriba-abajo, sirven para comunicarle a posibles rivales, que está activo y en dominio de la zona, además muestra los parches ventrales. Con eso muestra que está sano, fuerte y activo, con lo que disminuye los conflictos para mantener su territorio.

Pero esto lo complementa con otros mensajes; en algunas ocasiones se yergue sobre sus extremidades anteriores, aumentando su aparente tamaño, pero aprovecha para lucir el parche azul del cuello. Nuevamente, claras señales honestas de aptitud.

¿Esto ahuyenta a otros lagartos? Bueno, pues sí, esa es la idea. ¿Pero y si son hembras y es temporada de reproducción?

La temporada de reproducción es a finales de la primavera, cuando ya no hay lluvias de invierno y aún no llega el mesón del desierto; esto es, en mayo y junio. Entonces los machos buscan lugares altos, árboles principalmente, donde sean muy visibles. Ya que encuentra el lugar adecuado, comienza a hacer “lagartijas”, pero ahora la secuencia es para llamar la atención de las hembras. Pero, nuevamente, esta es una señal honesta, ya que si es llamativa para las hembras, lo es para los predadores. Por ello, la hembra que es atraída lo debe hacer con prontitud; en el momento en que están cerca, el macho se acerca y le hace frotamientos de hocico a hocico, ¿besitos? No sé si besitos, pero de seguro está checando la coloración de la chica; recuerda que es señal de la gravidez. Si los dos se convencen con estas señales, la cópula es rápida; no tiene caso seguir exponiéndose.

Soy muy afortunado de no ser un lagarto espinoso; odio las “lagartijas” y me dan miedo las alturas.

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viernes, marzo 06, 2026

Efecto Proust

Carrerita de viernes 6 de marzo



Bueno, pues este año no ha sido bueno para mis corridas. Dejé de correr dos semanas y hoy, que mi plan era correr 6k, cuando estaba por cumplir el km 5, nuevamente me dio la molestia en la pantorrilla derecha.

Si alguien sugiere que es la bola, corre el riesgo de ser insultado.

Viejos los tiburones de Groenlandia y aún nadan.

Bueno, pero en esa poca distancia tuve tiempo de divagar, en especial el último km, que lo tuve que caminar.

La primera parte fue rememorar el fin de semana pasado, en el que fui a las carreras a la Ciudad de México por la boda en México de Lorri, el hijo de mi compadre Alfonso. Aclaro: boda en México, porque Lorri y Colbert ya se habían casado hace más de un año en Nueva Jersey, pero faltaba el reventón en México. 

Un fin de semana redondo: para comenzar, me alojé en el departamento de Alejandra, mi cuñada, y de Mario, mi hermano, en la Condesa. Me consintieron como rey.

Luego, la boda, el reventón, me acuerdo y me río. Me encontré con grandes amigos, algunos que tenía décadas de no ver, a mis ahijados Diana y Sergio Aqmar, que hacía un rato que no veía. Gran reventón, me la pasé presumiendo que soy el amigo más antiguo del padre del novio, bueno, del esposo.

El domingo comimos Adolfo, Loredana, Soco, Joaquín, Mario, Ale y yo en un restaurante Arabe, muy rico.

La otra divagación, ahora que me la paso pensando en la sintiencia de los seres vivos, fue sobre un animal muy curioso.

En casi todos los mamíferos el procesamiento de las feromonas es a través de un sistema especializado llamado sistema olfativo accesorio, mediado por el órgano vomeronasal, de ahí se procesa en el tálamo, para integrarse en la parte de la atención consciente. Para el caso de este animal, la funcionalidad de este órgano es objeto de gran controversia y es ampliamente considerada un vestigio. Aunque la cavidad del conducto vomeronasal puede formarse durante el desarrollo embrionario y persistir de manera ocasional en adultos, este carece de las conexiones neuronales hacia el cerebro necesarias para procesar la información de forma separada. Probablemente esto se deba a que, por su historia evolutiva depende principalmente de estímulos visuales y auditivos.

Así que, en este caso, el bulbo olfativo se proyecta de manera directa hacia la corteza piriforme y otras áreas del cerebro. De esa manera, el sistema olfativo tiene conexiones directas con la amígdala, el principal centro de aprendizaje emocional y memoria del cerebro. Por lo que tenemos un animal en el que los olores tienen un efecto más emocional y en el que su memoria se mantiene por mucho más tiempo que los recuerdos visuales o auditivos.

Por ello, el efecto de las feromonas es más sutil, las respuestas no son tan evidentes, pero no por ello menos importantes.

Por ejemplo, se ha visto que las feromonas que producen las hembras causan que sus ciclos menstruales se sincronicen con los de otras hembras con las que tienen contacto frecuente. También hay estudios que muestran que las feromonas que producen las hembras durante su época de mayor fertilidad las hacen más atractivas para los machos. Algo que también se sabe es que feromonas producidas por los hijos hacen que sus madres los identifiquen y viceversa. Algo más, al parecer, a través del olor corporal, las hembras tienden a preferir y encontrar más agradables los aromas de machos que poseen caras más simétricas, lo cual puede considerarse como una señal honesta de aptitud. Finalmente, es algo muy conocido que para los adultos de esta especie es muy frecuente que sabores u olores los remonten a recuerdos de su infancia; a esto se le conoce como el “Efecto Proust”.

A mí me gusta mucho leer, pero generalmente lo que leo son cuestiones de ciencia, especialmente de biología. Mientras que mucha gente se lee muchas novelas al año, yo me leo muchos libros de evolución, medio ambiente o biología. Cada uno sus gustos, pero por ello hay grandes autores que yo no he leído.

Uno de ellos tiene una serie muy reconocida, formada por muchos libros. Se llama “En Busca del Tiempo Perdido”. 

En el primer libro de la serie, “Por el Camino de Swann”, hay un relato en el que se describe cómo el sabor y el aroma del pan mojado en el té desencadenan en el protagonista, de forma involuntaria, el recuerdo de su infancia, específicamente cuando una tía le daba a probar el mismo tipo de pan y té.

El autor utiliza esta escena para distinguir entre la memoria voluntaria (el esfuerzo consciente por recordar, que suele ser frío y limitado) y la memoria involuntaria (que surge de golpe a través de un estímulo sensorial y emocional).

El autor de “En Busca del Tiempo Perdido” se llamaba Marcel Proust, de donde viene el nombre al efecto que comentaba anteriormente.

Bueno, pero regresando al curioso animal sobre el que comentaba, es el ser humano, somos nosotros