viernes, mayo 15, 2026

¿Qué rollo estará tirando?

Carrerita de martes 12 de mayo

Carrerita de viernes 15 de mayo

Cada día me siento mejor, de todas maneras preferí hoy llevármela más tranquilo, además de ayer que jugaron los Pumas y compartí algunas cervezas con amigos

Hoy, mientras me estiraba para iniciar la corrida, escuché su inconfundible piar, volté hacia arriba y ahí estaba en la punta de la jacaranda, un cardenal (Cardinalis cardinalis) y le pregunté: “¿tan temprano y echando novia?”

Obviamente eso me llevó a divagar sobre el canto de las aves. Estas últimas semanas he divagado sobre el lenguaje de distintos tipos de mamíferos, pero no de las aves.

Todos hemos disfrutado de su canto. Bueno, el último ancestro común de mamíferos y aves vivió hace 300 millones de años. Para fines prácticos podemos decir que las aves son los dinosaurios que sobrevivieron y nosotros, los mamíferos, los sinápsidos que sobrevivimos. Tenemos grandes diferencias.

Pero ambos, aves y mamíferos, tienen múltiples ejemplos de especies que usan lenguajes acústicos complejos.

En las aves tenemos muchos ejemplos, todo un orden completo (Paseriformes) se caracteriza por sus cantos.

Pero hay muchos ejemplos de aves que no son canoras y tienen lenguajes complejos. Un ejemplo interesante, aquí en Sonora, es la codorniz de Gambel (Callipepla gambelii). Toda la cohesión social del grupo depende de diversas llamadas.

La comunicación acústica en las aves cumple funciones importantes como:

1.     Atracción y Defensa: Se utiliza principalmente para la atracción de pareja y la defensa de recursos territoriales.

2.     Identificación: Permite transmitir información sobre la especie, la familia y la identidad individual.

3.     Señal de Seguridad: Para otras aves, no solo de su especie, sino también de otras, la presencia de cantos es una señal de ausencia de depredadores; el silencio repentino activa alertas de peligro.

4.     Coordinación Social: En el desierto, especies gregarias como los codornices de Gambel (Callipepla gambelii) utilizan llamadas específicas para mantener la cohesión del grupo en la densa vegetación de matorral.

Ya hemos mencionado que el ambiente es muy importante para la propagación de los sonidos. En el desierto de Sonora el aire seco y caliente absorbe rápidamente las altas frecuencias, que no favorecen a las aves canoras; eso explicaría que en esta región las encontremos concentradas en márgenes de ríos y lagos y no en ambientes abiertos.

Obviamente los ambientes urbanos, con todo su ruido, afecta mucho a la comunicación de las aves. Por ejemplo, el maullador gris (Dumetella carolinensis) canta en frecuencias más altas en zonas suburbanas o urbanas para superar el estruendo de baja frecuencia de los motores. Pero la peor consecuencia es la homogeneización, solo las pocas especies que pueden vencer el ruido de fondo se establecen en las ciudades.

Pero bueno, cuando pensamos en sonidos de aves, pensamos en los cantos. En México, cuando pensamos en canto de aves, inmediatamente pensamos en el cenzontle común (Mimus polyglottos). Esto es obvio, no solo porque la encontramos en todo México, sino por la variedad de sus cantos. De hecho, Cenzontli, en náhuatl, significa “cuatrocientas voces”, y el polyglottos de su nombre científico significa “muchas lenguas”. Esto da una idea de qué tan variadas son sus vocalizaciones y cantos.

Aquí en Guaymas me toca verlos a fines de primavera, principios de verano. El macho busca un punto alto, un poste, barda o alguna antena, se acomoda y comienza su canto. Este va aumentando de volumen y repentinamente inicia un pequeño vuelo en forma circular regresando al lugar donde estaba posado.

Tengo la fortuna de que casi frente a la casa hay un poste de luz que por algún motivo les gusta mucho para eso. Los postes de luz son horribles, pero este está lo suficientemente al Este como para no bloquearme la vista, pero lo suficientemente cerca como para permitirme disfrutar del espectáculo del cenzontle desde la alberca. Así que en este caso no me quejaré del poste, pero sí de los alambres que salen de él, esos sí me contaminan visualmente el paisaje.

Su canto consiste en una serie de secuencias repetidas, entre 3 a 6 veces, antes de hacer el vuelo. Esto puede sonar sencillo, pero un macho puede usar más de 200 variaciones.

Esta estructura repetitiva facilita que otros individuos identifiquen la complejidad de su repertorio, lo cual es un indicador directo de su edad, experiencia y capacidad cognitiva. Su canto es una manifestación honesta.

Pero aquí no acaban las sorpresas del cenzontle, es un gran imitador. Hay reportes de que en zonas de alimentación, al encontrarse con otras aves pequeñas que compiten con él por alimento, imita los llamados del halcón cola roja (Buteo jamaicensis), espantando a sus competidores.

También, en zonas urbanas se les ha escuchado imitando alarmas, silbatos y ladridos.

¿Entiendes por qué es el ave de las 400 voces?

El cenzontle puede ser que destaque por su plasticidad cognitiva y vocal, pero es algo que otras aves comparten.

Nuevamente encontramos similitudes con nuestro lenguaje. Al igual que en los casos anteriores, hay un periodo crítico de aprendizaje, donde el polluelo es perceptivo a los sonidos de canto. También balbucean, generan sonidos, subcantos, que comparan con los cantos de los adultos.

También tienen estructura y sintaxis, usan sonidos como unidades discretas que combinan para formar mensajes.

Así que cuando escuches un ave cantar pregúntate qué rollo estará tirando.