Ahora sí el mote de carrerita va muy bien, sigo en el proceso de recuperación, así que más que corridas esta semana fueron caminatas alternadas con corridas, pero al menos ya regresé al asfalto.
Yo sigo “ciclado” en la comunicación con los animales. La semana pasada el tema fue la comunicación mediante mensajes con vibraciones en el suelo; hoy ya divagué sobre algo que nos suena más común: la comunicación mediante sonidos en el aire. Para nosotros es la forma principal de comunicación. Pero para muchos otros animales también.
Aquí en el desierto de Sonora alguien que aprovecha muy bien de este medio para comunicarse es el Coyote (Canis latrans). Para comenzar, pensarás que al ser un canino, sus aullidos serán como los de los perros, parientes cercanos, pero no. En el desierto de Sonora, el aire seco disipa rápidamente las frecuencias altas, por ello el aullido de los coyotes es en frecuencias bajas, por lo que puede viajar mayores distancias. Esto es importante, para un animal gregario que caza en grupo es muy importante poder saber dónde está cada quien. Aquí lo importante es eso, cada quien, es decir, saber quién es el que está en cada lugar. Así como en los humanos cada quien tiene sus habilidades y defectos, igual pasa con los coyotes (bueno, con cualquier individuo, sin importar especie). Por ello, cada coyote tiene su firma acústica, cada quien tiene su frecuencia y modulación individual. Así que los miembros de la jauría saben quién es el que está en cada lugar.
Así que la caza en grupo la tienen muy bien coordinada
Pero los coyotes tienen otros trucos, el que se me hace más interesante es sus…¿aullidos?
Estos son complejos, una mezcla de ladridos rápidos y aullidos, debido a la rápidez y variedad del relajo que causan un par de coyotes pueden aparentar que son tres veces más. De esta manera pueden convencer a enemigos, ya sean otros coyotes u otros animales, como nosotros, de que hay muchos más miembros de la jauría de los que en realidad hay.
O sea, muchas veces más vale hacer mucho relajo, aunque no haya muchos en el reventón.