viernes, febrero 20, 2026

El caso de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de la naturaleza

 Carrerita de Viernes 20 de febrero.

En cuestión de corridas, esta no fue una buena semana. Recordarán que la corrida del viernes de la semana pasada sentí una molestia casi al terminar.

Sentí algo de molestia el viernes y el sábado, pero ya para el domingo no tuve molestia. Todos los días calcetas e compresión y mi ungüento de naproxeno, Rebeca dice que huelo a viejito. Decidí mejor no ir a correr el martes, pero como no tuve molestias, pensé que hoy podría echarme una corridita, así que me levanté temprano. No había terminado dos km cuando sentí el tirón, no fue fuerte, pero decidí no hacerle al faquir y me detuve, regresé a casa caminando.

Me tomaré dos semanas de reposo.

Con respecto a las divagaciones, bueno, 2 km caminado antes de que salga el sol sirve para pensar. La verdad es que la mayor parte del tiempo estuve pensando sobre un proyecto importante que está surgiendo, pero en algún momento me apareció lo que yo llamo el caso de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de la naturaleza.

De seguro has visto noticias de los insectos de zonas secas que llaman langosta. Aquí en el desierto de Sonora tenemos una, (Schistocerca gregaria). Estos insectos normalmente son solitarios, nocturnos, con un color verdoso que les sirve de camuflaje, alimentándose de la vegetación disponible. Al llegar las lluvias en verano, las fuentes de alimentación aumentan repentinamente, con ello el alimento. Por ello, las langostas se reproducen de forma explosiva, aumentando drásticamente el tamaño de la población.

Al terminar las lluvias, la fuente de alimento disminuye, por lo que las langostas se concentran en donde aún hay algo que comer. Al aumentar el contacto físico entre ellas comienzan la producción de feromonas de agregación. Llamamos feromonas a sustancias que producen los animales para comunicarse.

Aquí es cunado me recuerda la  historia del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde.

Pasa algo parecido, estas feromonas causan un cambio drástico en morfología y comportamiento de las langostas. De verdes poco conspicuos e inocuas se transforman se vuelven llamativos con colores amarillos y negros aumentando su tamaño y tóxicas; de nocturnos se vuelven diurnos y de solitarias en gregarios, formando grandes enjambres.

Y una vez formado el enjambre, su capacidad para desplazarse en busca de alimento los convierte en un gran problema para la agricultura.

Es en la fase de Mr. Hyde cuando aparecen en las noticias.

Igual le pasaba al Dr. Jekyll…


viernes, febrero 13, 2026

¿Hambre? ¡A bailar!

Carrerita de martes 10 de febrero.

Carrerita de viernes 13 de febrero.

Pues esta semana me aventé casi 20 km en dos carreras, el problema fue que en la de hoy, viernes,  a menos de 500 m de llegar a casa sentí una pequeña molestia en la pantorrilla derecha, faltaba muy poco, así que no paré. Aunque apenas acabé los estiramientos me puse un ungüento con naproxeno y un compresor  después de bañarme me volví a poner el ungüento y calcetines de compresión, si siento molestia, a ver si no me volví a lesionar. 

Yo creo que el rito más comentado y estudiado en los animales es la danza de las abejas melíferas (Apis mellifera).

La primera cosa interesante de este rito es que no es ni de apareamiento ni de territorialidad. Este rito lo usan las abejas para informar al resto de la colmena la dirección, distancia y calidad del alimento que han encontrado, bastante información y muy importante.

Para comenzar, existen dos tipos de danzas. La primera es para cuando el alimento está muy cerca de la colmena, menos de 50 metros. En este caso la danza es circular, alternando la dirección del baile. No hay información ni de distancia ni de dirección, es solo como si dijera: HAY COMIDA MUY CERCA.

Como la abeja danzante llega a la colmena con el aroma de la flor y con néctar, hay información del tipo de alimento. Así que las abejas saben que muy cerca hay flores de un tipo que deben buscar.

El otro tipo de danza lo usan para distancias mayores de 50 metros. Para este caso sí es muy importante saber a qué distancia y dirección está el alimento y qué tanto vale la pena darse la vuelta. Así que en este caso usan la danza del “meneo”, que es en forma de ocho. En la parte central del ocho la abeja presenta un meneo intenso, lo que le da nombre a la danza. En esta danza se da la información que mencioné antes.

La parte más importante es la del meneo, es donde pasa la información de distancia y dirección. La distancia la indica en función de qué tan larga es la sección del meneo, a mayor duración, mayor distancia.

¿Cómo saben la distancia?

Sí, a mayor duración de meneo mayor distancia, pero esto, ¿es proporcional a los metros?, ¿al tiempo de vuelo?, ¿al esfuerzo?

Lo que se ha visto en estudios en el desierto de Sonora es que depende de qué tantos objetos pasan en el camino, aquí serían tantos arbustos, saguaros, pitayas y otros objetos del entorno. Digamos de la densidad de objetos en el camino. Por lo que si a una abeja de desierto la soltará en un bosque, ella sentiría que llegó antes de hacerlo.

Para la dirección, lo primero a considerar es que la danza se da sobre las paredes de la colmena, así que la referencia es la vertical. El ángulo sobre la vertical indicará el ángulo en que deben volar respecto al sol. Si el baile tiene una inclinación de 15° a la derecha sobre la vertical, quiere decir que volando a 15° a la derecha del sol se encuentra el alimento.

Finalmente, en función de la intensidad, velocidad y frecuencia que hacen los circuitos, se transmite que tan importante es la fuente de alimentos. Entre más enjundia le ponga la abeja al baile, mayor calidad de la fuente de alimento.

Aquí en el desierto de Sonora se ha visto que esto no es algo fijo, la importancia varía con la temporada del año. Antes de la época de lluvias, el monzón del desierto, hay plantas importantes que florecen, como los saguaros (Carnegiea gigantea) y el palo fierro (Olneya tesota), por lo que el alimento se encuentra distribuido en parches; eso es lo que determina la importancia de la fuente.

Pero además, en cactáceas columnares, como la pitaya (Stenocereus thurberi), las abejas no vuelan aleatoriamente. Ejecutan una secuencia de vuelo ordenada a través de la arquitectura de la planta (sus múltiples brazos o columnas) . Al parecer, ella analiza la estructura de la planta en función de los botones florales, flores abiertas y frutos en formación, optimizando la polinización y el forrajeo.

Pero ya que llega el monzón esto varía, la cantidad de especies que florecen aumenta y no todas tienen la misma importancia, así que la abejas, en su baile, solo pasan la información de las plantas más rentables para la colonia.

Nosotros los humanos somos muy visuales, así que en este momento debes de estarte imaginando cómo se ve el baile. Cabe aclarar que dentro de la colmena no hay luz, así que las abejas no ven el baile, lo sienten. Las abejas se congregan junto a la abeja danzante y sienten los bamboleos, su duración y su dirección.

Este es de los pocos casos en que encontramos que un animal está compartiendo información sobre algo que no está presente. Es sorprendente, yo recuerdo que la primera vez que leí sobre esta danza me parecía sorprendente que fuera totalmente instintiva. Como decían los libros que lo era.

Pues resulta que no era el único que le parecía difícil aceptar eso.

Investigadores en comportamiento, etólogos de abejas hicieron varios experimentos. 

En el primero, en colonias experimentales criaron abejas jóvenes a las que se les impidió estar en contacto con otras abejas, y por lo tanto “ver” la danza del meneo, antes de sus primeros viajes de forrajeo. Las llamaron “abejas ingenuas”

Estas pobre abejas ingenuas fueron un fracaso con sus danzas del meneo. Sus danzas eran muy desordenadas en la parte del meneo, por lo que jamás pudieron transmitir de forma correcta la distancia y dirección del alimento. Ya que se les dejaba en contacto con el resto de la colmena mejoraban, pero nunca llegaron a igualar a las abejas que habían aprendido de jóvenes estando presentes en las danzas de abejas más expertas.

Otro experimento fue comparar los bailes de distintas colmenas que no tenían contacto entre sí. Encontrando que en cada colmena la forma en que se realizaba el meneo era distinta, por lo que la forma de codificar la distancia era específica para cada colonia.

Podríamos decir que hay dialectos, una forma de transmisión cultural.

Esto muestra que si bien una gran parte de la danza sí es instintiva, el resultado final debe ser calibrado a partir del aprendizaje, siguiendo el ejemplo de abejas experimentadas.


viernes, febrero 06, 2026

Deus Siva Natura

Carrerita de martes 3 de febrero

Carrerita de viernes 6 de febrero

Fue una buena semana de corridas, sigo aumentando la distancia, esta semana fueron casi 18 km, el clima se ha prestado mucho para correr. Me llama la atención, mientras veo que en todo el mundo ha sido un invierno muy crudo, aquí, en la planicie costera de Sonora ha sido muy tranquilo, hasta calientito.

Es claro que las últimas semanas he estado pensando mucho en el comportamiento de los animales, la verdad es que tengo ya tiempo pensando en la sintiencia. La capacidad de los seres vivos de percibir y responder en consecuencia al ambiente.

Recuerdo hace muchos años cuando mi Tía Elsa, comadre de mis Papás, en una reunión, al percatarse de que yo no era creyente abrió los ojos y exclamó:

“NO CREES QUE HAY UN SER OMNIPRESENTE Y TODO PODEROSO”

Mis hermanos, primos, amigos y todos aquellos que recuerden a mi querida Tía recordarán que era una mujer que imponía, así que con voz débil, pero segura, le respondí:

“Sí, se llama NATURALEZA”

Yo no sé qué pensó, ni recuerdo qué hizo mi tía, lo que sí recuerdo es que en mi interior pensé: “Deus siva Natura”

Dios es la naturaleza, el concepto clave de la filosofía de Baruch Spinoza, que ya había leído pero no le había puesto la debida atención.

Así comencé a adentrarme en la filosofía de él y encontré que el querer entender el mundo con base en certeza en los hechos no está peleado con la espiritualidad.

Según Spinoza, todo lo que conocemos en el universo es parte de una sola sustancia única, infinita y eterna. Esa sustancia es la Naturaleza, que puedes llamar Dios.

Alguna vez mencioné aquí que para mí mis corridas son como ir a misa, cuando corro, respiro, divago, me esfuerzo es cuando más percibo ser parte de esa sustancia.

Para entender esta sustancia única Spinoza emplea dos términos, Natura naturans y Natura naturata.

Natura naturans, el principio causal, las características fundamentales de esa sustancia única, que determina cómo se comporta. Natura naturata es la manifestación física de esas características, es lo que podemos percibir.

Por lo que yo entiendo, Natura naturans son las leyes de la naturaleza, lo que los científicos buscan entender, por su parte, Natura naturata es lo que se manifiesta de esas leyes, lo que percibimos, lo que los científicos pueden medir para tratar de entender a la materia única.

Pero, para mí, que siempre me ha gustado la biología, hay algo más, los seres vivos, siempre he pensado que una característica de los seres vivos, de la vida, es la sintiencia, como decía al principio, la capacidad de los seres vivos de percibir y responder en consecuencia al ambiente.

Eso me ha llevado a leer mucho de la sintiencia y de la conciencia, por más que leo no encuentro una diferencia objetiva entre los dos, la verdad es que me he encontrado con tantas definiciones de conciencia que veo que no estoy solo. En alguna de esas lecturas me encontré con el comentario de que el problema es tan complicado que nadie ha podido desarrollar un “concientómetro”.

Así que divagando entre mis locuras y lo que entiendo de Baruch Spinoza llegué a un nuevo término, Natura sentiens, la parte de la natura naturans que llega a percibir a natura naturata, la sustancia que se percibe a sí misma.

De joven, que aún era creyente, había muchas cosas que me causaban conflicto, de las que cuando preguntaba me decían: “ES PALABRA DE DÍOS”

Dogmas de Fe, de los que había que creer, sin cuestionar, uno de ellos era la Santa Trinidad, Dios es uno sólo, pero se manifiesta de tres formas. La verdad, pensaba yo, ¿tendrá problemas de identidad?

Ahora, en mi cosmogonía he llegado al concepto de la Trinidad Natural

  • Natura naturans, el Padre (el origen, las leyes de la naturaleza).

  • Natura naturata, el Hijo (la encarnación física, el universo).

  • Natura Sentiens, el Espíritu (la vida, que se percibe a si misma).

Cada amanecer le agradezco a la naturaleza…