viernes, enero 30, 2026

Arquitecto submarino

 

Carrerita de martes 27 de enero

Carrerita de viernes 30 de enero



Sigo aumentando las distancias, esta semana ya fueron dos carreritas de más de 8 km. El único problema ha sido el frío, esta semana sí lo he sentido pesado. Con los años me he vuelto más friolento y aunque muchos dicen que estoy loco, yo, la verdad, prefiero el calor. Como sea, la verdad es que el invierno ha estado muy tranquilo, casi no ha hecho frío por aquí, a diferencia de lo que veo en otros lugares de Norteamérica, incluidas partes de México.

Estas semanas me he clavado con los ritos, cuando era chico, me gustaba ver vídeos de animales con sus ritos sexuales y de cortejo. En aquellos días siempre se veían como actos totalmente programados, a mí me maravillaba su complejidad y se me dificultaba creer que fuera así. Eso sigo pensando, obviamente hay una parte instintiva y las características del animal favorecen que las cosas ocurran de cierta forma, pero hay muchas variables en juego.

Aquí en la región del desierto de Sonora hay muchos ejemplos, ya mencioné algunos de los animales del desierto y hace una semana de los lobos marinos. Pero hay un ejemplo muy bueno de un pez. El bocón de manchas azules, el macho excava madrigueras verticales en la arena, para lo que requiere remover una gran cantidad de material, y el único instrumento que usa es su boca. La profundidad de la madriguera es de unos 20 cm, aproximadamente el doble de su tamaño. Pero no solo es escarbarlo, la arena es bastante inestable, por lo que el interior lo van reforzando con piedras, conchas y pedazos de coral que acomodan según su forma y tamaño.

Pero no solo eso, ya que lo termina, el macho adorna la entrada con objetos de color, otra vez piedras, conchas o trozos de coral, buscando hacer la entrada más vistosa.

Bueno, ¿y cómo va a haber un hogar seguro sin un buen portón, así que buscan una piedra o concha lo suficientemente grande para colocarla en la entrada, como una puerta para cerrar cuando se recluyen al interior de su morada.

Cuando llega el verano, el macho se viste de gala para atraer a las chicas. Normalmente tienen una coloración oscura con manchas azules, pero al llegar la época de cortejo cambian su color totalmente, la parte anterior se vuelve totalmente blanca brillante, mientras que la parte posterior se vuelve oscura, casi negra. Ya que tienen el traje de galán, lo que hacen es que se ponen en su madriguera de forma vertical, escondiendo la parte oscura, con lo que se vuelven bastante vistosos al contrastar con el fondo. Con esto no solo llaman la atención de las chicas, también de los predadores, por lo que esto se vuelve una señal honesta de aptitud, mandan el mensaje de que gracias a su capacidad de alerta, velocidad y contar con una madriguera segura no les importa llamar la atención de los predadores, ya que sin duda escaparán de ellos.

Esto atrae a las hembras, cuando alguna de ellas, después de observar al macho y evaluar la madriguera, lo selecciona, depositará los huevos, inmediatamente el macho los fertilizará, recogerá en su boca y entrará a su madriguera. La razón por la que este pez tiene una boca tan grande es que la incubación la realizará en la boca; los huevos permanecerán dentro de ella hasta que eclosionen. Esto implica que durante ese tiempo, alrededor de 10 días, estarán en ayuno. También tiene que estar cerrando y abriendo la boca para causar un flujo de agua que permita la oxigenación y eliminación de desechos en la cavidad bucal.

En estudios en cautiverio se ha visto que el macho puede depositar los huevos en el fondo de la madriguera y salir a comer. Si percibe peligro, vuelve a poner los huevos en la boca, por ello algunos autores piensan que el bocón no es un incubador bucal estricto, sino facultativo, dependiendo de la situación, los huevos pueden estar siendo incubados fuera o dentro de la boca. Como sea, el macho es el que se encarga de esto de forma exclusiva.

Obviamente el macho debe de tener la capacidad de poder identificar los materiales que requiere, recuerda que los acomoda en la pared de la madriguera según tamaño y forma. Saber qué piezas serán atractivas para adornar la entrada.

Además también muestran una capacidad para robar a otros machos los materiales, si hay muchos machos construyendo sus madrigueras deben tener cuidado de que no les roben sus piedras y conchas o saber en qué momento fregarse al vecino. Esto podría causar conflictos, por lo que también tienen sus señales de estatus. Abrir la boca lo más posible, el que tenga la boca más grande tendrá más estatus y habrá pocos que le quieran robar sus piezas.

Sin duda ser un buen arquitecto submarino tiene su recompensa.



viernes, enero 23, 2026

Extraño los ladridos de los Lobos Marinos

Carrerita de martes 20 de enero

Carrerita de viernes 23 de enero

Hoy fue una rica corrida, después de varias semanas de estarme cuidando con carreras cortas y tranquilas, comencé a aumentar la distancia. Disfruté 8.3 km en una ruta nueva que no entiendo cómo nunca se me había ocurrido.

Como todas mis rutas, paso por la escollera de Miramar, me gusta mucho el paisaje ahí. Precisamente cuando estaba en la punta de la escollera, el “Punto Tonal”, me percaté de que hace varios inviernos que no escucho a los lobos marinos ladrar.

No creo que “ladrar” sea la forma correcta de referirse al sonido tan peculiar que hacen los lobos marinos, pero yo siempre le he dicho así.

Cuando regresé a Guaymas, hace más de 38 años, ya para vivir definitivamente aquí, rentábamos una casa en Miramar, en los inviernos llegábamos a escuchar algunas veces, en las noches, a los lobos. Pero cuando nos cambiamos a Lomas de Cortés, eso se volvió muy frecuente. 

Tiene varios años que no los escucho…

Es preocupante, puede ser que la actividad humana en la bahía de Bacochibampo, cada vez más intensa, los ahuyente y ya no entren. También que evadan la contaminación, por el constante derrame de aguas residuales. También puede ser que el cambio climático ya haya cambiado la dinámica oceánica de la región y haya menos alimento, ya tiene varios años que las aguas de la Bahía están extremadamente claras en los inviernos, cuando deberían estar turbias por el fitoplancton, base de la cadena alimenticia.

Siempre he sentido una simpatía por estos animales, podría dar varias razones, pero una de ellas es por sus hábitos reproductivos.

A finales de la primavera, en las loberas, las hembras quedan preñadas, pero el desarrollo del embrión queda en pausa, para que el nacimiento sea precisamente a finales de la primavera del siguiente año, cuando supe eso me sorprendió, fue la primera vez que supe que un embarazo se podría pausar.

¿Por qué?

Pues para que los machos hagan su labor. En los lobos marinos los machos controlan su harem, un macho tiene varias mujeres. Sé de algunos amigos que les gustaría algo así, pero eso requiere de muchos recursos, es algo complicado.

Para comenzar, en el caso de los lobes requieren encontrar y defender el lugar indicado, antes de que lleguen las chicas hay que tener un lugar que les agrade, no cualquier piedra cumple las funciones. Así que cuando se acerca el final de la primavera, terminando mayo, el macho tiene que encontrar un lugar con las condiciones adecuadas, no solo en superficie, entre más espacio, más chicas, sino en condiciones. Una madre que está por dar a luz no va a aceptar cualquier piedra, requiere de un lugar que ofrezca protección y cobijo para su cría.

Así que el macho debe llegar con tiempo, antes de que lleguen las chicas, y encontrar el lugar adecuado para albergar a más de 10 hembras. Bueno, si es un macho con edad y jerarquía, va a llegar al territorio que controló el año anterior. Aquí la cosa es que para defenderlo hay que estar en él todo el tiempo, si se va a comer a alguien le puede aplicar el de “el que se fue a la Villa perdió la silla”. Por lo que durante este tiempo permanecen en ayuno.

Ahora, los buenos lugares están competidos, así que de que va a haber conflicto lo va a haber. Por eso los lobos marinos tienen su rito de territorialidad, que quede claro quién tiene el derecho a quedarse con él, pero con el menor daño posible para los contendientes. Considera que son animales que pueden pesar hasta 400 kg.

Lo primero es ladrar, hacerlo fuerte, con los ladridos se establece identidad, con ello estatus, tamaño y agresividad. La identidad es muy importante, todos los machos reconocerán al ladrido del macho con mayor jerarquía, con base en la experiencia del año anterior. De esa forma cada quien que llega a un territorio, según la jerarquía del año anterior, identifica a sus vecinos y sabe con quién meterse.

Pero qué pasa si un macho recuerda que su vecino del año anterior, de mayor jerarquía, ya lo había visto medio “cateado”, el año pasado estaba bien para no confrontarlo, pero…¿cómo estará este año?

O los machos jóvenes, que a los seis años ya están maduros sexualmente, pero no tienen las aptitudes para defender un territorio hasta que llegan a cierta talla, ya sienten que les corresponde tenerlo.

Así que, a pesar de los ladridos, habrá pelea…

Cuando se llega a la pelea hay quien demuestra quién manda, pero con el menor daño posible, ¿has visto cuando dos humanos borrachos pretenden pelear pero solo se dan de pechazos? Igual aquí. Pero con esos pechazos se determina claramente quién tiene mayor peso y fuerza para defender el territorio, cuando los pechazos son muy parejos se puede llegar a mordidas o cabezazos, pero siempre se evitan daños mayores,

Así que las hembras llegan ya que los territorios están establecidos, obviamente buscando las mejores condiciones para parir, pero también en función del macho, ¿Les conviene un mejor territorio que el año anterior?, ¿qué macho está en ese territorio?, ¿el macho del año anterior perdió el territorio, pero tiene uno conveniente este año?

Además, todas ellas compiten por quedarse con la mejor opción.

Son muchas variables que deben considerar.

Al aceptar un macho, con su territorio, paren ahí y tres o cuatro semanas después copularán con el propietario del territorio, para que todo vuelva a comenzar.


 

sábado, enero 17, 2026

Lucharán a una caída, sin límite de tiempo

Carrerita de martes 13 de enero

Carrerita de viernes 16 de enero



Disfruté las dos corridas, se supone que el viernes iba ya a comenzar a aumentar la distancia, pero preferí darme una semana más de recuperación. Pero ahora sí, la próxima semana al menos una de las carreras será de 8 km.

De niño me gustaba ver las películas del Santo, el enmascarado de plata, sin duda el primer superhéroe mexicano. Este legendario luchador pasó de los rings de lucha libre a ser la estrella de películas donde combatió no sólo criminales, también momias y hasta vampiros.

Bueno, pues en el desierto de Sonora tenemos también a un luchador estrella, el monstruo de Gila.

Primero hay que entender que los habitantes del desierto están muy sincronizados con el monzón del verano, de julio a septiembre, más del 90% de la precipitación es en esta temporada.

El monstruo de Gila no es la excepción, la mayor parte del año permanece escondido bajo tierra, pero con las lluvias disminuye para él el riesgo de deshidratación, muchos animales sincronizan su reproducción con el monzón, por lo que habrá abundancia de huevos y crías de aves y reptiles, su alimento favorito.

Así que los monstruos de Gila salen con las lluvias, por lo que habrá competencia por estos alimentos y también, en el caso de los machos, por las hembras, que estarán listas para reproducirse.

Con ello hay que dejarle claro a los otros machos quién tiene el derecho a tener acceso a las hembras y para esto el rito es una lucha.

Cuando dos machos se encuentran, buscando a una hembra, lo primero que hacen es arquear el cuerpo, levantando el lomo para aparentar mayor tamaño. Es cómo la señal de que están listos para luchar. La lucha se inicia cuando los dos machos se entrelazan en un abrazo usando su cola como un soporte. Con esto comienza el forcejeo, el objetivo es voltear al oponente inmovilizándolo sobre su espalda. Tal y como tenía que hacer el Santo en el ring.

Ahora, a diferencia del Santo, la lucha no es a dos de tres caídas, es a una sola caída, por lo que los dos oponentes hacen su máximo esfuerzo para no ser volteados sobre su espalda. El forcejeo puede durar por horas, separándose por momentos, para descansar, pero volviendo a la carga después de un momento. La regla básica es que durante la lucha está prohibido morder; esto es importante, el monstruo de Gila produce uno de los venenos más poderosos de la naturaleza.

Para esto cada macho debe de saber en qué momentos descansar y cuando embestir de nuevo, poder identificar el momento preciso en que puede voltear a su oponente y hacer el ataque final. Pero, al parecer, también reconocen a los oponentes, guardan memoria de con quiénes han luchado anteriormente, esto con base en olores y rasgos del cuerpo que reconocen visualmente. De esta manera, puede saber antes de iniciar la lucha si le conviene o no hacerlo.

Así que en el desierto de Sonora tenemos también un superhéroe.