viernes, marzo 06, 2026

Efecto Proust

Carrerita de viernes 6 de marzo



Bueno, pues este año no ha sido bueno para mis corridas. Dejé de correr dos semanas y hoy, que mi plan era correr 6k, cuando estaba por cumplir el km 5, nuevamente me dio la molestia en la pantorrilla derecha.

Si alguien sugiere que es la bola, corre el riesgo de ser insultado.

Viejos los tiburones de Groenlandia y aún nadan.

Bueno, pero en esa poca distancia tuve tiempo de divagar, en especial el último km, que lo tuve que caminar.

La primera parte fue rememorar el fin de semana pasado, en el que fui a las carreras a la Ciudad de México por la boda en México de Lorri, el hijo de mi compadre Alfonso. Aclaro: boda en México, porque Lorri y Colbert ya se habían casado hace más de un año en Nueva Jersey, pero faltaba el reventón en México. 

Un fin de semana redondo: para comenzar, me alojé en el departamento de Alejandra, mi cuñada, y de Mario, mi hermano, en la Condesa. Me consintieron como rey.

Luego, la boda, el reventón, me acuerdo y me río. Me encontré con grandes amigos, algunos que tenía décadas de no ver, a mis ahijados Diana y Sergio Aqmar, que hacía un rato que no veía. Gran reventón, me la pasé presumiendo que soy el amigo más antiguo del padre del novio, bueno, del esposo.

El domingo comimos Adolfo, Loredana, Soco, Joaquín, Mario, Ale y yo en un restaurante Arabe, muy rico.

La otra divagación, ahora que me la paso pensando en la sintiencia de los seres vivos, fue sobre un animal muy curioso.

En casi todos los mamíferos el procesamiento de las feromonas es a través de un sistema especializado llamado sistema olfativo accesorio, mediado por el órgano vomeronasal, de ahí se procesa en el tálamo, para integrarse en la parte de la atención consciente. Para el caso de este animal, la funcionalidad de este órgano es objeto de gran controversia y es ampliamente considerada un vestigio. Aunque la cavidad del conducto vomeronasal puede formarse durante el desarrollo embrionario y persistir de manera ocasional en adultos, este carece de las conexiones neuronales hacia el cerebro necesarias para procesar la información de forma separada. Probablemente esto se deba a que, por su historia evolutiva depende principalmente de estímulos visuales y auditivos.

Así que, en este caso, el bulbo olfativo se proyecta de manera directa hacia la corteza piriforme y otras áreas del cerebro. De esa manera, el sistema olfativo tiene conexiones directas con la amígdala, el principal centro de aprendizaje emocional y memoria del cerebro. De esa manera tenemos un animal en el que los olores tienen un efecto más emocional y en el que su memoria se mantiene por mucho más tiempo que los recuerdos visuales o auditivos.

Por ello, el efecto de las feromonas es más sutil, las respuestas no son tan evidentes, pero no por ello menos importantes.

Por ejemplo, se ha visto que las feromonas que producen las hembras causan que sus ciclos menstruales se sincronicen con los de otras hembras con las que tienen contacto frecuente. También hay estudios que muestran que las feromonas que producen las hembras durante su época de mayor fertilidad las hacen más atractivas para los machos. Algo que también se sabe es que feromonas producidas por los hijos hacen que sus madres los identifiquen y viceversa. Algo más, al parecer, a través del olor corporal, las hembras tienden a preferir y encontrar más agradables los aromas de machos que poseen caras más simétricas, lo cual puede considerarse como una señal honesta de aptitud. Finalmente, es algo muy conocido que para los adultos de esta especie es muy frecuente que sabores u olores los remonten a recuerdos de su infancia; a esto se le conoce como el “Efecto Proust”.

A mí me gusta mucho leer, pero generalmente lo que leo son cuestiones de ciencia, especialmente de biología. Mientras que mucha gente se lee muchas novelas al año, yo me leo muchos libros de evolución, medio ambiente o biología. Cada uno sus gustos, pero por ello hay grandes autores que yo no he leído.

Uno de ellos tiene una serie muy reconocida, formada por muchos libros. Se llama “En Busca del Tiempo Perdido”. 

En el primer libro de la serie, “Por el Camino de Swann”, hay un relato en el que se describe cómo el sabor y el aroma del pan mojado en el té desencadenan en el protagonista, de forma involuntaria, el recuerdo de su infancia, específicamente cuando una tía le daba a probar el mismo tipo de pan y té.

El autor utiliza esta escena para distinguir entre la memoria voluntaria (el esfuerzo consciente por recordar, que suele ser frío y limitado) y la memoria involuntaria (que surge de golpe a través de un estímulo sensorial y emocional).

El autor de “En Busca del Tiempo Perdido” se llamaba Marcel Proust, de donde viene el nombre al efecto que comentaba anteriormente.

Bueno, pero regresando al curioso animal sobre el que comentaba, es el ser humano, somos nosotros

viernes, febrero 20, 2026

El caso de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de la naturaleza

 Carrerita de Viernes 20 de febrero.

En cuestión de corridas, esta no fue una buena semana. Recordarán que la corrida del viernes de la semana pasada sentí una molestia casi al terminar.

Sentí algo de molestia el viernes y el sábado, pero ya para el domingo no tuve molestia. Todos los días calcetas e compresión y mi ungüento de naproxeno, Rebeca dice que huelo a viejito. Decidí mejor no ir a correr el martes, pero como no tuve molestias, pensé que hoy podría echarme una corridita, así que me levanté temprano. No había terminado dos km cuando sentí el tirón, no fue fuerte, pero decidí no hacerle al faquir y me detuve, regresé a casa caminando.

Me tomaré dos semanas de reposo.

Con respecto a las divagaciones, bueno, 2 km caminado antes de que salga el sol sirve para pensar. La verdad es que la mayor parte del tiempo estuve pensando sobre un proyecto importante que está surgiendo, pero en algún momento me apareció lo que yo llamo el caso de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de la naturaleza.

De seguro has visto noticias de los insectos de zonas secas que llaman langosta. Aquí en el desierto de Sonora tenemos una, (Schistocerca gregaria). Estos insectos normalmente son solitarios, nocturnos, con un color verdoso que les sirve de camuflaje, alimentándose de la vegetación disponible. Al llegar las lluvias en verano, las fuentes de alimentación aumentan repentinamente, con ello el alimento. Por ello, las langostas se reproducen de forma explosiva, aumentando drásticamente el tamaño de la población.

Al terminar las lluvias, la fuente de alimento disminuye, por lo que las langostas se concentran en donde aún hay algo que comer. Al aumentar el contacto físico entre ellas comienzan la producción de feromonas de agregación. Llamamos feromonas a sustancias que producen los animales para comunicarse.

Aquí es cunado me recuerda la  historia del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde.

Pasa algo parecido, estas feromonas causan un cambio drástico en morfología y comportamiento de las langostas. De verdes poco conspicuos e inocuas se transforman se vuelven llamativos con colores amarillos y negros aumentando su tamaño y tóxicas; de nocturnos se vuelven diurnos y de solitarias en gregarios, formando grandes enjambres.

Y una vez formado el enjambre, su capacidad para desplazarse en busca de alimento los convierte en un gran problema para la agricultura.

Es en la fase de Mr. Hyde cuando aparecen en las noticias.

Igual le pasaba al Dr. Jekyll…


viernes, febrero 13, 2026

¿Hambre? ¡A bailar!

Carrerita de martes 10 de febrero.

Carrerita de viernes 13 de febrero.

Pues esta semana me aventé casi 20 km en dos carreras, el problema fue que en la de hoy, viernes,  a menos de 500 m de llegar a casa sentí una pequeña molestia en la pantorrilla derecha, faltaba muy poco, así que no paré. Aunque apenas acabé los estiramientos me puse un ungüento con naproxeno y un compresor  después de bañarme me volví a poner el ungüento y calcetines de compresión, si siento molestia, a ver si no me volví a lesionar. 

Yo creo que el rito más comentado y estudiado en los animales es la danza de las abejas melíferas (Apis mellifera).

La primera cosa interesante de este rito es que no es ni de apareamiento ni de territorialidad. Este rito lo usan las abejas para informar al resto de la colmena la dirección, distancia y calidad del alimento que han encontrado, bastante información y muy importante.

Para comenzar, existen dos tipos de danzas. La primera es para cuando el alimento está muy cerca de la colmena, menos de 50 metros. En este caso la danza es circular, alternando la dirección del baile. No hay información ni de distancia ni de dirección, es solo como si dijera: HAY COMIDA MUY CERCA.

Como la abeja danzante llega a la colmena con el aroma de la flor y con néctar, hay información del tipo de alimento. Así que las abejas saben que muy cerca hay flores de un tipo que deben buscar.

El otro tipo de danza lo usan para distancias mayores de 50 metros. Para este caso sí es muy importante saber a qué distancia y dirección está el alimento y qué tanto vale la pena darse la vuelta. Así que en este caso usan la danza del “meneo”, que es en forma de ocho. En la parte central del ocho la abeja presenta un meneo intenso, lo que le da nombre a la danza. En esta danza se da la información que mencioné antes.

La parte más importante es la del meneo, es donde pasa la información de distancia y dirección. La distancia la indica en función de qué tan larga es la sección del meneo, a mayor duración, mayor distancia.

¿Cómo saben la distancia?

Sí, a mayor duración de meneo mayor distancia, pero esto, ¿es proporcional a los metros?, ¿al tiempo de vuelo?, ¿al esfuerzo?

Lo que se ha visto en estudios en el desierto de Sonora es que depende de qué tantos objetos pasan en el camino, aquí serían tantos arbustos, saguaros, pitayas y otros objetos del entorno. Digamos de la densidad de objetos en el camino. Por lo que si a una abeja de desierto la soltará en un bosque, ella sentiría que llegó antes de hacerlo.

Para la dirección, lo primero a considerar es que la danza se da sobre las paredes de la colmena, así que la referencia es la vertical. El ángulo sobre la vertical indicará el ángulo en que deben volar respecto al sol. Si el baile tiene una inclinación de 15° a la derecha sobre la vertical, quiere decir que volando a 15° a la derecha del sol se encuentra el alimento.

Finalmente, en función de la intensidad, velocidad y frecuencia que hacen los circuitos, se transmite que tan importante es la fuente de alimentos. Entre más enjundia le ponga la abeja al baile, mayor calidad de la fuente de alimento.

Aquí en el desierto de Sonora se ha visto que esto no es algo fijo, la importancia varía con la temporada del año. Antes de la época de lluvias, el monzón del desierto, hay plantas importantes que florecen, como los saguaros (Carnegiea gigantea) y el palo fierro (Olneya tesota), por lo que el alimento se encuentra distribuido en parches; eso es lo que determina la importancia de la fuente.

Pero además, en cactáceas columnares, como la pitaya (Stenocereus thurberi), las abejas no vuelan aleatoriamente. Ejecutan una secuencia de vuelo ordenada a través de la arquitectura de la planta (sus múltiples brazos o columnas) . Al parecer, ella analiza la estructura de la planta en función de los botones florales, flores abiertas y frutos en formación, optimizando la polinización y el forrajeo.

Pero ya que llega el monzón esto varía, la cantidad de especies que florecen aumenta y no todas tienen la misma importancia, así que la abejas, en su baile, solo pasan la información de las plantas más rentables para la colonia.

Nosotros los humanos somos muy visuales, así que en este momento debes de estarte imaginando cómo se ve el baile. Cabe aclarar que dentro de la colmena no hay luz, así que las abejas no ven el baile, lo sienten. Las abejas se congregan junto a la abeja danzante y sienten los bamboleos, su duración y su dirección.

Este es de los pocos casos en que encontramos que un animal está compartiendo información sobre algo que no está presente. Es sorprendente, yo recuerdo que la primera vez que leí sobre esta danza me parecía sorprendente que fuera totalmente instintiva. Como decían los libros que lo era.

Pues resulta que no era el único que le parecía difícil aceptar eso.

Investigadores en comportamiento, etólogos de abejas hicieron varios experimentos. 

En el primero, en colonias experimentales criaron abejas jóvenes a las que se les impidió estar en contacto con otras abejas, y por lo tanto “ver” la danza del meneo, antes de sus primeros viajes de forrajeo. Las llamaron “abejas ingenuas”

Estas pobre abejas ingenuas fueron un fracaso con sus danzas del meneo. Sus danzas eran muy desordenadas en la parte del meneo, por lo que jamás pudieron transmitir de forma correcta la distancia y dirección del alimento. Ya que se les dejaba en contacto con el resto de la colmena mejoraban, pero nunca llegaron a igualar a las abejas que habían aprendido de jóvenes estando presentes en las danzas de abejas más expertas.

Otro experimento fue comparar los bailes de distintas colmenas que no tenían contacto entre sí. Encontrando que en cada colmena la forma en que se realizaba el meneo era distinta, por lo que la forma de codificar la distancia era específica para cada colonia.

Podríamos decir que hay dialectos, una forma de transmisión cultural.

Esto muestra que si bien una gran parte de la danza sí es instintiva, el resultado final debe ser calibrado a partir del aprendizaje, siguiendo el ejemplo de abejas experimentadas.