Carrerita de Viernes 20 de febrero.
En cuestión de corridas, esta no fue una buena semana. Recordarán que la corrida del viernes de la semana pasada sentí una molestia casi al terminar.
Sentí algo de molestia el viernes y el sábado, pero ya para el domingo no tuve molestia. Todos los días calcetas e compresión y mi ungüento de naproxeno, Rebeca dice que huelo a viejito. Decidí mejor no ir a correr el martes, pero como no tuve molestias, pensé que hoy podría echarme una corridita, así que me levanté temprano. No había terminado dos km cuando sentí el tirón, no fue fuerte, pero decidí no hacerle al faquir y me detuve, regresé a casa caminando.
Me tomaré dos semanas de reposo.
Con respecto a las divagaciones, bueno, 2 km caminado antes de que salga el sol sirve para pensar. La verdad es que la mayor parte del tiempo estuve pensando sobre un proyecto importante que está surgiendo, pero en algún momento me apareció lo que yo llamo el caso de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de la naturaleza.
De seguro has visto noticias de los insectos de zonas secas que llaman langosta. Aquí en el desierto de Sonora tenemos una, (Schistocerca gregaria). Estos insectos normalmente son solitarios, nocturnos, con un color verdoso que les sirve de camuflaje, alimentándose de la vegetación disponible. Al llegar las lluvias en verano, las fuentes de alimentación aumentan repentinamente, con ello el alimento. Por ello, las langostas se reproducen de forma explosiva, aumentando drásticamente el tamaño de la población.
Al terminar las lluvias, la fuente de alimento disminuye, por lo que las langostas se concentran en donde aún hay algo que comer. Al aumentar el contacto físico entre ellas comienzan la producción de feromonas de agregación. Llamamos feromonas a sustancias que producen los animales para comunicarse.
Aquí es cunado me recuerda la historia del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde.
Pasa algo parecido, estas feromonas causan un cambio drástico en morfología y comportamiento de las langostas. De verdes poco conspicuos e inocuas se transforman se vuelven llamativos con colores amarillos y negros aumentando su tamaño y tóxicas; de nocturnos se vuelven diurnos y de solitarias en gregarios, formando grandes enjambres.
Y una vez formado el enjambre, su capacidad para desplazarse en busca de alimento los convierte en un gran problema para la agricultura.
Es en la fase de Mr. Hyde cuando aparecen en las noticias.
Igual le pasaba al Dr. Jekyll…
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