Carrerita de martes 6 de enero.
Carrerita de viernes 9 de enero.
Pues creo que ya estoy recuperado, ya dos semanas sin molestias, a partir de la próxima semana comenzaré a aumentar distancias.
No sé qué le pasó a mi reloj esta mañana, registró la corrida de hoy, pero cuando quise sincronizar con el celular y la app que uso para registrar mis carreras ya había desaparecido. Bueno, esperamos que no vuelva a ocurrir, así que los datos que registré son estimaciones.
Hace algunas semanas platicaba aquí sobre cómo reaccionan las plantas. Me puse a pensar en los hongos; también los consideramos seres inermes, al igual que las plantas, que no tienen un sistema nervioso como los animales, pero que también requieren responder al medio ambiente.
Pues resulta que los hongos son muy sensibles, más de lo que uno pudiera pensar.
Para comenzar, tienen fotorreceptores, detectan luz en el infrarrojo, verde, azul y ultravioleta, ¿son tetracrómicos como las aves? Sí, pero no.
Si por tetracrómico entiendes que perciben cuatro colores, entonces sí, pero si lo entiendes en que ven imágenes con cuatro colores, no. No integran imágenes, pero eso no quiere decir que no les sea útil esa información. Con base en la información de las longitudes de onda que perciben, determinan hacia dónde crecer, cuándo producir y liberar esporas y cuándo protegerse del sol.
Los hongos no tienen neuronas, recuerda que la parte que generalmente vemos del hongo es la parte reproductiva, donde se producen las esporas, pero la mayor parte está formada por hifas, que toman los alimentos del sustrato, y por micelios, la parte principal. Los micelios forman redes que transmiten impulsos por cambios de potencial, ¿te acuerdas de ellos? Los mencioné cuando divagué sobre las plantas. Son cambios en la polaridad de la membrana, por las entradas o salidas de iones, que se transmiten como impulsos eléctricos, como en nuestros nervios o, como vimos, en las plantas.
Bueno, pues por medio de estos impulsos mandan mensajes, patrones de pulsos eléctricos que parecen un lenguaje, los investigadores han identificado hasta 50 “palabras”. Al parecer, estas palabras mandan mensajes de una parte a otra de la red sobre presencia de alimento o de peligros.
Pero…
¿Cómo saben dónde hay alimento o peligro?
Pues los micelios perciben lo que entra en contacto con los micelios, tienen mecanoperecepción. De esa manera los hongos pueden detectar los poros de las plantas y entrar en ellas, muchas veces para atacarlas, otras veces para hacer equipo. Recuerda que las raíces de las plantas y los hongos tienen una estrecha relación, lo platicamos cuando divagué sobre la WWW forestal. Aunque los estudios originales de estas redes, llamadas micorrizas, son en bosques, son muy importantes también en los desiertos.
Con base en esta sensibilidad de los micelios,dependiendo de las señales físicas y químicas que percibe, deciden hacia dónde crecer o qué esquivar. También con base en esto es que deciden con qué plantas, y en qué momento hacer equipo, por ejemplo, en el desierto de Sonora se ha visto que en sequías hacen más equipo con las plantas, obteniendo carbohidratos a cambio de dirigir las raíces hacia fuentes de agua y de darles nutrientes.
Me quedo con la idea de que estos hongos, que vemos tan insignificantes, son los verdaderos directores de muchos ecosistemas, no nos damos cuenta porque la magia está bajo tierra.
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