sábado, enero 17, 2026

Lucharán a una caída, sin límite de tiempo

Carrerita de martes 13 de enero

Carrerita de viernes 16 de enero



Disfruté las dos corridas, se supone que el viernes iba ya a comenzar a aumentar la distancia, pero preferí darme una semana más de recuperación. Pero ahora sí, la próxima semana al menos una de las carreras será de 8 km.

De niño me gustaba ver las películas del Santo, el enmascarado de plata, sin duda el primer superhéroe mexicano. Este legendario luchador pasó de los rings de lucha libre a ser la estrella de películas donde combatió no sólo criminales, también momias y hasta vampiros.

Bueno, pues en el desierto de Sonora tenemos también a un luchador estrella, el monstruo de Gila.

Primero hay que entender que los habitantes del desierto están muy sincronizados con el monzón del verano, de julio a septiembre, más del 90% de la precipitación es en esta temporada.

El monstruo de Gila no es la excepción, la mayor parte del año permanece escondido bajo tierra, pero con las lluvias disminuye para él el riesgo de deshidratación, muchos animales sincronizan su reproducción con el monzón, por lo que habrá abundancia de huevos y crías de aves y reptiles, su alimento favorito.

Así que los monstruos de Gila salen con las lluvias, por lo que habrá competencia por estos alimentos y también, en el caso de los machos, por las hembras, que estarán listas para reproducirse.

Con ello hay que dejarle claro a los otros machos quién tiene el derecho a tener acceso a las hembras y para esto el rito es una lucha.

Cuando dos machos se encuentran, buscando a una hembra, lo primero que hacen es arquear el cuerpo, levantando el lomo para aparentar mayor tamaño. Es cómo la señal de que están listos para luchar. La lucha se inicia cuando los dos machos se entrelazan en un abrazo usando su cola como un soporte. Con esto comienza el forcejeo, el objetivo es voltear al oponente inmovilizándolo sobre su espalda. Tal y como tenía que hacer el Santo en el ring.

Ahora, a diferencia del Santo, la lucha no es a dos de tres caídas, es a una sola caída, por lo que los dos oponentes hacen su máximo esfuerzo para no ser volteados sobre su espalda. El forcejeo puede durar por horas, separándose por momentos, para descansar, pero volviendo a la carga después de un momento. La regla básica es que durante la lucha está prohibido morder; esto es importante, el monstruo de Gila produce uno de los venenos más poderosos de la naturaleza.

Para esto cada macho debe de saber en qué momentos descansar y cuando embestir de nuevo, poder identificar el momento preciso en que puede voltear a su oponente y hacer el ataque final. Pero, al parecer, también reconocen a los oponentes, guardan memoria de con quiénes han luchado anteriormente, esto con base en olores y rasgos del cuerpo que reconocen visualmente. De esta manera, puede saber antes de iniciar la lucha si le conviene o no hacerlo.

Así que en el desierto de Sonora tenemos también un superhéroe.


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