sábado, diciembre 20, 2025

Otros que usan el cuerpo como display

 Carrerita de martes 16 de diciembre.

Pues, al parecer, el medio maratón me dejó más damnificado de lo que pensaba. El miércoles apenas había pasado los 700 metros cuando sentí molestias en la pantorrilla izquierda, así que mejor regresé. Obviamente ya no planeé más corridas en la semana.

Hace unas semanas divagaba sobre los cefalópodos, que usan la piel como medio de comunicación (ver la entrada). Comentaba de su piel con 3 capas. Pues es la misma estrategia de muchos lagartos. Una capa con células de cromatóforos, una capa iridiscente y una capa de contraste. Otra vez un caso de convergencia evolutiva dos tipos de animales totalmente distintos que se enfrentan a una misma situación lo resuelven de manera similar.

Pero hay diferencias importantes. Los cromatóforos de la primera capa son de dos tipos; los xantóforos, que contienen pigmentos amarillos o naranjas y los eritróforos, con pigmentos anaranjados o rojos, derivados de carotenos. Aquí hay algo que destacar: los lagartos no pueden sintetizar carotenos, así que los pigmentos de los eritróforos provienen de su dieta.

La capa iridiscente está formada por una células iridiscentes llamadas iridóforos, que contienen capas cristales de guanina o adenina en matrices regulares. Estas capas juegan con la luz, la que al llegar a la primer capa en parte se refleja y en parte penetra y se refracta, la luz que llega a la segunda capa le pasa lo mismo, por lo que tenemos varias capas de cristales que están reflejando la luz en su capa inferior y posterior, esto se conoce como interferencia de película delgada. Esto causa la iridiscencia. Pero además, dependiendo de la orientación e índice de refracción de los cristales vamos a tener que se van a reflejar preferentemente los verdes, azules y, muy importante, los ultravioletas.

Finalmente, la capa de contraste, aquí sí la solución es totalmente diferente a la de los cefalópodos, recordarás que en ellos es blanca. En los lagartos es oscura, encontramos melanóforos, con un pigmento oscuro, la melanina, el mismo que el de nuestro cabello. Estos melanóforos tienen extensiones que pueden llegar a las capas superiores, cubriendo los xantóforos o los eritróforos. De esta manera los melanóforos cumplen dos funciones. La primera es como medio de contraste oscuro a los colores de las capas superiores. La segunda, cambios de color, dependiendo a que tipo de cromatóforo cubre.

Aquí hay otra diferencia importante con el funcionamiento de las capas de la piel de cefalópodos y lagartos. En los primeros es el sistema nervioso quien se encarga de coordinar los cambios, por lo que estos ocurren en milisegundos. En los lagartos los cambios se controlan por hormonas, por lo que ocurren en segundos o minutos.

Pero, como sea, nos encontramos de nuevo con animales que han convertido su piel en un sistema de comunicación muy eficiente.

Aquí hay cosas interesantes, los colores que nosotros, los humanos, vemos no son para nada los que ven los lagartos, Ya platicamos que nosotros tenemos vista tricromática, los lagartos tienen vista tetracromática, ven el ultravioleta. Así que hay patrones de color que nosotros no vemos pero que están presentes en la piel de los lagartos. Muchos predadores de los lagartos son mamíferos, que en su mayoría son dicromáticos, así que un lagarto macho puede ser extremadamente visible para una hembra, pero no para sus predadores. Bueno, para algunos, las aves son también tetracromáticas, así que ellas las deben de ver muy bien. Así que tenemos un ejemplo del juego de Tom y Jerry, el desarrollo de estrategias de las presas, para no ser cazadas por los predadores, y de los predadores, para cazar a las presas.

Ahora, dentro de este juego de Tom y Jerry, una táctica es el engaño. ¡Qué pasa si yo hago muy llamativa una parte de mi cuerpo que no es vital y de la que puedo prescindir. Eso puede explicar por qué muchos lagartos, como las lagartijas cola de látigo, tienen colores azules, y seguramente ultravioletas en sus colas. Lo que verán las aves predadoras de forma llamativa será eso, un ataque ahí no será letal para la lagartija.

¿Qué pasaría si un macho juvenil, al acercarse a la madurez, desarrolla una coloración con tonos de naranja o rojo?

Pues estaría mandando el mensaje de que es un animal sano y fuerte, que ha tenido buena dieta, recuerda que los pigmentos naranja y rojos se derivan del caroteno, cuya fuente son los alimentos.

Un ejemplo de esto lo encontramos en los lagartos de collar, los machos juveniles desarrollan un patrón de coloración con franjas naranja brillante. Esta coloración les permite ir desarrollando jerarquías, asegurar territorios e, inclusive, establecer relaciones de pareja.

Pero ¿qué pasa con los adultos?

Pues aquí son las hembras las que presentan las bandas naranjas, y a mayor intensidad de color mayor cantidad de machos cortejando.

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