viernes, marzo 21, 2025

Cada corrida es un “viaje”

Carrerita de martes 18 de marzo.

Carrerita de viernes 21 de marzo.

 

Ya 21 de marzo, siempre relacionamos esta fecha con el equinoccio de primavera, los que vivimos en el hemisferio norte, aunque este año realmente el equinoccio fue ayer.

Me puse a pensar en los ciclos astronómicos, y cómo responden los seres vivos, por ejemplo hace apenas unos días comenzaron a florear los Palo Verdes, también en los cardos comienzan a aparecer botones…

Pero de repente me saltó un pensamiento…

CÓMO SE ME OCURREN COSAS CUANDO ESTOY CORRIENDO.

Digo, no es raro que en mi vida diaria me ponga a divagar, en la terraza de la casa, o cuando estoy en la alberca me pasa, Rebeca se ríe de mi mucho cuando me ve hablando solo. Pero cuando corro, especialmente en las carreras largas, no falla.

Se me ocurren varias razones, para comenzar puede ser que la naturaleza rítmica de correr induczca un estado de meditación, permitiendo que la mente fluya.

Algo que para mí también es importante es la variedad de paisajes por los que paso mientras corro, tengo la fortuna de vivir en un lugar en el que en mis rutas hay vistas muy bonitas.

Ambas cosas permiten reducir el estrés y la ansiedad, que también estimula pensar más libremente.

Pero yo creo que lo más importante es el coctel de sustancias que produce el sistema nervioso después de un rato de estar haciendo ejercicio, veamos algunas.

La serotonina, esta juega un papel muy importante en la regulación del estado de ánimo, el sueño y el apetito. Tiene un papel importante en promover la calma y la relajación. Algunos estudios sugieren que juega un papel en la capacidad de cambiar entre diferentes tareas o pensamientos. Con todo esto no es raro que existan quienes la relacionan con la intuición.

Las endorfinas, comencemos solo con el nombre, cuando los neurofisiólogos encontraron que el cuerpo producía estas sustancias les pusieron así, “endo” viene de dentro, interior, “orfinas” lo tomaron de la palabra morfina, ya que está sustancias tienen un efecto similar a la morfina y otros opiáceos. De hecho los opiáceos tiene su efecto por que se unen a los receptores de las neuronas donde las endorfinas actúan. Así que, como los opiáceos, disminuyen la ansiedad y el estrés, aumentan el ánimo y motivación, lo aceleran a uno, mejoran la concentración y el enfoque y, todo esto, estimula el pensamiento divergente.

Me acuerdo, hace ya muchos años, que comenzaba a correr, mencionaban mucho que las endorfinas eran responsables de lo que en Inglés los corredores llamaban el “runner’s high”, pero yo nunca entendía esa explicación bien, a mí nunca me daba un “high”, más bien era una relajación.

Finalmente durante el ejercicio también se producen los endocannabinoides, “endo” ya lo expliqué y “cannabinoide” se explica solito. Así que sus principales efectos son disminución de la ansiedad y el estrés, actúan sobre los sistemas de recompensa del cerebro, promoviendo sentimientos de bienestar, placer y motivación, aumentan la concentración y el enfoque, bloqueando las distracciones y permitir una inmersión más profunda en la corrida y, que creo que es muy importante, alteran la percepción del tiempo y fomentan la asociación de ideas. Hay quienes piensan que la combinación de la producción de endocannabinoides y el ejercicio podría potenciar el aprendizaje y la adaptación, lo que a su vez podría fomentar la creatividad.

En los últimos años hay algunos trabajos que muestran que los animales adaptados a tener una gran resistencia física son los que tienen el sistema de endocannabinoides más desarrollado. Los últimos estudios muestran que no son las endorfinas las responsables del ”runner’s high” son los endocannabinoides no las endorfinas. Por lo que el nombre correcto, en Español, sería el “pasón de los corredores”.

Así que el que piense tantas cosas mientras estoy corriendo tiene que ver con que me estoy aventando un coctel de sustancias neuro activas, todas actuando al mismo tiempo.

La fortuna es que al ser mi cuerpo mi “dealer” la cantidad de cada una de estas sustancias va en la concentración exacta requerida, ni un miligramo de menos, ni, afortunadamente, un miligramo de más.

Ahora entiendo por qué cada corrida es un “viaje”.



viernes, marzo 14, 2025

Las palomitas de maíz es una aportación más de la cocina mexicana al mundo.

Carrerita de miércoles 11 de marzo

Carrerita de viernes 14 de marzo

Ayer me preguntó Rebeca que si me parecía que el fin de semana hiciera pozole, obviamente contesté sin pensarlo, ¡SÍ!, me encanta el pozole.

Así que hoy, que nuevamente me tocó carrera larga, en algún momento comencé a divagar pensando en el pozole y eso me llevó a pensar en el maíz y su domesticación.

Si comparamos cualquier ser vivo que hayamos domesticado con su pariente más cercano silvestre veremos muchos cambios, tamaño, forma, color, cantidad de grasas o proteínas, docilidad, muchas diferencias. Pero siempre es fácil identificar la forma silvestre de la que partió la domesticación. No en el maíz, por mucho tiempo fue un misterio de dónde venía el maíz, no hay ninguna planta silvestre que se le parezca.

En México y Centroamérica hay un tipo de hierbas, llamadas teosinte o teosintle, arbustos pequeños, con muchas ramas y con unas ¿espigas? con muy pocos granos cubiertos por una corteza muy dura, nada parecidos al maíz. Resultó que eran los parientes más cercanos al maíz, y de todos los tipos de teosinte el que genéticamente es más cercano al maíz es de la cuenca del Río Balsas. Así que ese es el antecesor del maíz.

Ahora había aquí dos preguntas difíciles de explicar.

La primera, ¿cómo de unas hierbas, con muchas ramas y muchas…

La verdad es que no puedo decir que sean mazorcas, pero tampoco puedo decir que sean espigas, les diré mazorquitas.

Así que, ¿cómo pasamos de unas hierbas, con muchas ramas, con muchas mazorquitas, con pocos granos, cubiertas de una corteza dura, a unas plantas de un solo tallo muy grueso, casi sin ramas, con grandes mazorcas con granos sin cubierta dura?

Pues parece una encrucijada, vamos por partes. Si comparamos el material genético del teosinte con el del elote, me gusta más llamarle así, resulta que estos se comenzaron a separar hace unos nueve mil años. Posteriormente se hicieron experimentos de hibridación entre los dos y resultó que solo habían 4, probablemente 5, genes de diferencia entre los dos. 

¿Cómo tan pocos genes pueden causar cambios tan notorios?, resulta que son genes reguladores, afectan a otros genes. De ellos dos en especial son responsables de los cambios más notorios, uno participa en las ramificaciones de los tallos y el otro en la corteza de los granos.

La segunda, ¿qué interés podrían tener los pobladores de la cuenca del río Balsas en una hierba con mazorquitas con pocos granos con una cubierta dura?

Esa es una buena pregunta, hay quienes piensan que los tallos del teosinte eran dulces y que por eso lo usaban, obviamente se seleccionarían las plantas con menos tallos y más gruesos, eso explicaría que por selección humana llegáramos a una planta de un solo tallo grueso, pero…¿a quién conoces que se coma el tallo del maíz?

Otra opción es que los granos del teosinte se expusieran al fuego para que reventaran, o sea, hacer palomitas de teosinte. Eso explicaría el seleccionar plantas con mazorcas más grandes y con más granos, esa explicación me gusta más.

Eso me lleva a varias conclusiones.

1. Por medio de la selección humana se pueden conseguir grandes cambios en los organismos domesticados.

2. Con pequeños cambios genéticos se pueden conseguir cambios muy importantes.

3. Si estás contra el consumo de organismos modificados genéticamente más vale que te dediques a la caza y recolección de organismos silvestres, ya que todos los organismo domesticados han sido modificados genéticamente.

4. Las palomitas de maíz es una aportación más de la cocina mexicana al mundo.

viernes, marzo 07, 2025

Sobrevivimos al Oxígeno

Carrerita de Martes 4 de marzo

Carrerita de Viernes 7 de marzo

 


Hoy me tocó carrera larga, a la fecha la más larga del 2025, 16.24 km, ya preparándome para el Medio Maratón de Guaymas, a finales de abril. Así que tomando aire, para tener el oxígeno suficiente para desarrollar la actividad física.

Ahí fue donde me puse a pensar, casi nadie lo piensa, la vida sobrevivió al oxígeno.

Cuando surgían los primeros seres vivos en la Tierra la atmósfera era totalmente diferente a como es actualmente. Compuesta por hidrógeno, metano, dióxido de carbono, amonio, entre los gases principales, y nada de oxígeno. La abundancia de metano y bióxido de carbono causaba que, por efecto invernadero, las temperaturas se mantuvieran altas y, además, que los océanos fueran ácidos, ya que al disolverse el bióxido de carbono en agua forma ácido carbónico.

Hace unos 2,800 millones de años, unos bichos encontraron como producir la energía que requerían a partir de luz del sol y dióxido de carbono, usando un pigmento que les daba un color verde-azul, produciendo carbohidratos, ricos en energía y oxígeno libre. Los primeros fotosintetizadores, las bacterias verde-azules.

El oxígeno libre es muy reactivo y por millones de años no se acumuló en los océanos ni en la atmósfera, si no que oxidó, haciendo honor a su nombre, todo lo que podía oxidar, que era mucho. Pasaron cerca de mil millones de años para que el oxígeno comenzara a acumularse en los océanos. Esto causó la primer mortandad masiva en la historia de la Tierra, al haberse desarrollado los primeres seres vivos en ausencia de oxígeno era anaerobios y el oxígeno era muy tóxico para ellos.

Obviamente, al morir la mayoría de las bacterias verde-azules se dejó de producir oxígeno y este disminuyo rápidamente, al ser tan reactivo. Pero al disminuir el oxígeno las bacterias verde-azules sobrevivientes volvieron a producir oxígeno, quien nuevamente comenzó a reaccionar con lo que encontraba y luego a acumularse, causando una nueva mortandad. Este ciclo se debe haber repetido varias veces, pero en cada ciclo iban quedando bichos que encontraban como convivir con el oxígeno por lo que sobrevivían.

De esa manera se pudo llegar a un momento que el oxígeno no solo se acumuló en los océanos, si no que comenzó a escapar de los océanos, encontrando mucho con que reaccionar, en especial minerales con hierro, por lo que su acumulación en la atmósfera fue muy lenta. Pero en la atmósfera encontró algo más con que reaccionar, el metano. Pero este gas tiene un efecto invernadero muy fuerte, más de 34 veces mayor que el del bióxido de carbono, entonces la atmósfera perdió su capacidad para guardar el calor y llegó la fase más fría en la historia de la tierra la de “LA GRAN BOLA DE NIEVE”.

Nuevamente una gran extinción.

Un tipo de seres vivos sobrevivieron a todas estás extinciones. La principal característica que tenían estos bichos es su sistema de almacenamiento de la información requerida para hacer copias de sí mismos, reproducirse, que se basa en ácidos ribonucleicos. Estos son el ácido desoxirribonucleico, ADN, y el ácido ribonucleico, ARN. Muy parecidos, pero el ADN forma hélices dobles y el ARN no. Ahora bien, ambos tienen un papel fundamental en el funcionamiento de los bichos. Uno, el ADN, tiene las instrucciones y el otro, el ARN, las pasa a la maquinaria de funcionamiento de los bichos.

Hay otras características, pero primero hay que explicar algo. Digamos que las moléculas se forman uniendo átomos de distintos elementos en estructuras tridimensionales. En algunos compuestos se puede tener configuraciones que son imágenes en el espejo, como nuestras manos. Tenemos mano izquierda (levo) y derecha (dextro), que son imagen en el espejo una de otra. Pasa lo mismo con muchos compuestos: tienen forma levo y forma dextro. Químicamente, y físicamente también, no hay razón para que los levos o dextros tengan una ventaja unos sobre otros.

Los bichos que sobrevivieron solo tienen ácidos nucleicos dextros y aminoácidos levos, nadie sabe por qué. 

De ellos provenimos todos los seres vivos actuales.

Así que, afortunadamente, los seres vivos sobrevivimos al oxígeno.